Cuando un huracán como "Polo" alcanza determinada intensidad frente al Pacífico mexicano, la categoría aparece de inmediato en las alertas meteorológicas; lo mismo ocurre con sistemas como Odalys; no obstante, detrás de los números que van del 1 al 5 existe una historia que comenzó hace más de medio siglo: ¿por qué esta escala se llama Saffir-Simpson?
El nombre corresponde a dos especialistas estadounidenses que participaron en su creación: Herbert Saffir, ingeniero especializado en construcción, y Robert Simpson, meteorólogo y entonces director del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. La escala fue formulada en 1969 y posteriormente adoptada en 1971.
¿Cuándo se creó la escala Saffir-Simpson?
La historia comenzó con Herbert Saffir, quien trabajó en una clasificación relacionada con los daños que podían provocar los vientos de los huracanes en las construcciones; el objetivo era contar con una referencia que permitiera estimar de manera más clara la capacidad destructiva de estos fenómenos.
Robert Simpson, entonces director del Centro Nacional de Huracanes (NOAA), incorporó a ese trabajo información relacionada con los efectos que podían acompañar a los huracanes. De esa colaboración surgió la escala que posteriormente recibió ambos apellidos.
La NOAA señala que fue formulada en 1969 y adoptada en 1971; posteriormente comenzó a utilizarse en los avisos públicos.
El nombre, por tanto, no corresponde a una denominación geográfica ni a una clasificación creada recientemente; es el apellido de los dos especialistas que participaron en el desarrollo de este sistema de medición.
¿Qué mide la escala Saffir-Simpson?
Aquí existe una precisión fundamental. Aunque las categorías suelen asociarse con el nivel general de peligro de un huracán, la escala Saffir-Simpson mide únicamente la velocidad máxima sostenida del viento.
La clasificación actual del Centro Nacional de Huracanes va de la categoría 1 a la 5. No incorpora directamente otros peligros asociados con un ciclón tropical, como la marejada ciclónica, las inundaciones provocadas por la lluvia o los tornados.
Esto significa que un huracán de menor categoría no necesariamente representa ausencia de peligro; la categoría describe la fuerza de sus vientos, mientras que otros efectos deben analizarse por separado.
¿Cuántas categorías tiene la escala Saffir-Simpson?
Son cinco categorías y cada una corresponde a un intervalo determinado de velocidad máxima sostenida del viento.
De acuerdo con el Centro Nacional de Huracanes y la información difundida por Conagua, la categoría 1 comienza en 119 kilómetros por hora; la categoría 2 va de 154 a 177 km/h; la categoría 3, de 178 a 208 km/h; la categoría 4, de 209 a 251 km/h, y la categoría 5 corresponde a vientos de 252 km/h o más.
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— CONAGUA Clima (@conagua_clima) September 27, 2026
¿Qué significan las categorías de un huracán en la escala Saffir-Simpson?
La categoría permite dimensionar el potencial de daño asociado específicamente con la fuerza del viento.
La categoría 1 contempla vientos de 119 a 153 km/h; la 2, de 154 a 177 km/h; la 3, de 178 a 208 km/h; la 4, de 209 a 251 km/h, y la 5 comienza a partir de 252 km/h. El Centro Nacional de Huracanes considera como huracanes mayores a los de categorías 3, 4 y 5.
Pero la cifra no debe interpretarse como una medida absoluta de todos los peligros del fenómeno. Un huracán puede generar inundaciones, marejada ciclónica o tornados independientemente de la categoría que tenga en la escala. Por eso, en los avisos meteorológicos la categoría es sólo uno de los datos que permiten conocer el comportamiento y los riesgos asociados al sistema.
