El panorama para las mujeres en Irán es uno de los más oscuros en la actualidad. Un tribunal de la provincia de Qom condenó a la cantante persa Parastoo Ahmadi a recibir 74 latigazos tras haber realizado una presentación musical sin portar el hiyab obligatorio, según reportes de medios estatales y declaraciones de un familiar de la artista bajo condición de anonimato.
La sentencia, dictada en un juicio a puerta cerrada, también incluye a otros ocho integrantes de su banda y equipo técnico recibieron la misma pena. Además del castigo físico, las autoridades judiciales les impusieron la prohibición de salir del país y de realizar cualquier tipo de presentación durante los próximos dos años.
¡Nadie la vio en persona! La condenan por no cubrirse en la grabación
La investigación comenzó a raíz que se volviera viral un video de una presentación musical realizada en 2024. En las imágenes, Ahmadi aparecía interpretando canciones folclóricas tradicionales portando un vestido negro sencillo, pero con los hombros, los brazos y el cabello completamente descubiertos, desafiando de manera abierta las estrictas leyes del país que se basan en la ley Sharia, y que dictamina desde hace más de 45 años que las mujeres iraníes no deben mostrar su cabello por motivos de recato religioso.
Tras la difusión del material, la cantante y dos de sus colaboradores fueron detenidos brevemente. En su momento, Ahmadi acompañó el video con un mensaje claro: "Soy Parastoo, una chica que quiere cantar para la gente que ama. Este es un derecho que no podía ignorar". Hoy, esa defensa de la libertad de expresión se ha convertido en una condena penal.
ㅤ
— Elisabetta B. (@babetta123) June 23, 2026
L'esibizione della cantante iraniana Parasta Ahmadi, per la quale è stata condannata a 74 frustate.
Nel dicembre 2024 si esibì senza velo in diretta streaming su YouTube insieme a musicisti uomini, ora la nota cantante iraniana Parastoo Ahmadi e il gruppo di sette artisti… pic.twitter.com/3YMi96BWjs
No cambió nada tras la guerra con EU
Este severo castigo llega apenas unos días después de que Irán y Estados Unidos lograran un acuerdo preliminar para frenar un conflicto bélico que dejó miles de muertos en Medio Oriente. Muchos ciudadanos guardaban la esperanza de que el orden de posguerra trajera consigo una mentalidad más moderada y libertades civiles; sin embargo, activistas de derechos humanos señalan que la condena contra Ahmadi es un peligroso mensaje de control interno.
La estructura política del país asiático sufrió cambios drásticos debido a la guerra. Los bombardeos estadounidenses e israelíes de principios de año terminaron con la vida de figuras clave de la teocracia, incluido el líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei. Sin embargo, el poder no se flexibilizó: su hijo, Mojtaba Khamenei, asumió el cargo de líder supremo, respaldado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica que ha tomado las riendas operativas del Estado.
Uno de los peores países en materia de Derechos Humanos
Organizaciones como Amnistía Internacional y el Centro para los Derechos Humanos en Irán han advertido que, a pesar de los esfuerzos del gobierno por proyectar una imagen de normalidad tras los enfrentamientos militares, la violencia de Estado y la discriminación sistemática contra las mujeres siguen intactas.
Desde las masivas protestas de 2022 —desatadas tras la muerte de una joven bajo custodia de la policía de la moral—, las autoridades han recurrido frecuentemente a los azotes como castigo para las mujeres que desafían los códigos de vestimenta. Hasta el momento, las minutas y documentos oficiales del juicio contra la agrupación musical se mantienen bajo estricto secreto de Estado, y no se ha fijado la fecha en la que se ejecutará el castigo.
