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Migrante mexicano trabajaba en EU para comprar casa; lo asesinaron en un robo

El migrante mexicano que repartía comida en las calles de Manhattan, Nueva York, fue asesinado cuando se encontraba trabajando a bordo de su bicicleta.

Francisco Villalva, un migrante mexicano de 29 años de edad que soñaba en grande del otro lado de la frontera, vio frustrado su sueño de comprar una casa tras ser asesinado mientras trabajaba como repartidor de comida en Manhattan, Nueva York. Hoy su asesino fue sentenciado a 40 años de prisión.

La Fiscalía de distrito de Manhattan informó este jueves que el jurado de la Corte Suprema encontró culpable a Douglas Young por dos cargos, cada uno de asesinato en segundo grado, más uno por robo en primer grado y posesión de un arma. Al respecto, el procurador Attorney Bragg celebró la sentencia, pero afirmó que los trágicos hechos permanecerán en la memoria de amigos y familiares de los involucrados.

“Francisco Villalva trabajó duro para mantener a su familia en México y soñaba con comprar una casa, ese sueño se truncó cuando le dispararon cruelmente y lo asesinaron mientras hacía su trabajo”, agregó.

Así fue asesinado el repartidor mexicano en Estados Unidos

Según la indagatoria de los hechos, aproximadamente a las 22:05 horas del 29 de marzo de 2021 el migrante mexicano se subió a su bicicleta eléctrica después de hacer una entrega. Al ver esta acción, Douglas Young se acercó al mexicano e intentó arrebatarle la e-bike y comenzó a forcejear, acción que lo llevó a sacar su arma y asesinarlo.

Young, según la fiscalía de Nueva York, huyó del sitio y abandonó la bicicleta sobre las calles de Manhattan, mientras que el migrante mexicano fue trasladado a un hospital, donde minutos después fue declarado muerto.

El responsable de estos hechos atroces fue identificado rápidamente gracias a las cámaras de vigilancia de múltiples negocios y autoridades que desplegaron un operativo de búsqueda en el que participaron un escuadrón de detectives, oficiales del departamento de la policía de Nueva York, entre otros.

De acuerdo con organizaciones de repartidores de comida, Francisco Villalva llevaba un par de años trabajando arduamente en las calles de Manhattan tras perder su primer empleo durante la pandemia de Covid-19 y su aspiración era enviar dinero a su familia en México y construir una casa.