Carlota Valenzuela, una mujer de 30 años de edad, lleva ocho meses caminando desde España y su objetivo es llegar a "Tierra Santa" en Jerusalén. Su peregrinaje lo comenzó desde principios de este 2022 y actualmente se encuentra descansando en la ciudad de Medjugorje en Bosnia-Herzegovina.
Valenzuela, quien continúa su viaje lleno de retos y situaciones imprevistas, decidió hacer su peregrinaje de 6 mil 500 kilómetros, por su amor a la religión y a Dios.
Después de ocho meses de peregrinaje y de recorrer unos cuatro mil kilómetros a pie, Carlota llegó a uno de los santuarios marianos más grandes del mundo. Medjugorje es el lugar en donde la mujer de España, decidió descansar un par de días después de largos meses de caminata.
Española protagoniza apasionante viaje a pie desde España hasta Jerusalén
Ella asegura que su peregrinaje es únicamente la voluntad de Dios y porque necesitaba darle a Dios y a la fe más espacio en su vida. Cabe señalar que Medjugorje es un sitio no oficial de peregrinaje católico desde la presunta aparición de la Virgen María en la Colina de las Apariciones en el año de 1981.
Licenciada en Derecho y Ciencias Políticas por la Universidad de Madrid, esta mujer de España dejó su trabajo para lograr su objetivo y completar su peregrinaje. Por fortuna, le dieron la opción de volver a trabajar a principios del siguiente año, sin embargo Carlota dice que aún no tiene un plan concreto al respecto.
Carlota Valenzuela. Señala que salió de ese lugar (Finisterre) porque su significado es "Fin del Mundo", la mujer de 30 años señala que: "Mi viaje comenzó el 2 de enero, voy desde España a Jerusalén, así es una peregrinación desde el fin del mundo hasta el principio, donde todo empezó".
Más de 6 mil kilómetros a pie por amor a Dios
Valenzuela dice que no tiene ningún plan a su llegada a Jerusalén pero que está "abierta a la voluntad de Dios", por lo que no quiere hacer algún plan y que seguir adelante le ayudará a enfrentar "lo que está por venir".
Esta mujer camina de 6 a 8 horas por día, y asegura que en su mayoría prefiere caminos forestales lejos de las multitudes y el ruido de las grandes ciudades.
Sin embargo asegura que está consciente de que su camino está lleno de desafíos, aun así ella no tiene experiencias negativas, por el contrario, ella ha sido muy bien recibida en todos los lugares de su peregrinaje y hasta el momento, no se ha se quedado sin un lugar donde alojarse.