El Consejo de Gabinete del gobierno de Panamá declaró estado de emergencia nacional en todo el territorio por las alteraciones meteorológicas provocadas por el fenómeno de El Niño.
La medida le da facultad a las instituciones públicas a activar procedimientos especiales de contratación y respuesta inmediata para mitigar riesgos sobre la población, la economía y los recursos hídricos.
El decreto especial mantendrá su vigencia hasta el 30 de junio de 2027 y permitirá al Ministerio de la Presidencia, en coordinación con el Ministerio de Economía y Finanzas, destinar recursos financieros ágiles para atender tanto las contingencias por exceso de precipitaciones en algunas regiones como la severa sequía que amenaza a otras zonas del país.
Zonas más afectadas
De acuerdo con los registros oficiales proporcionados por el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), dirigido por Omar Smith, el impacto del evento climático ha dejado más de 15,600 personas damnificadas entre enero y agosto de 2026. Más del 70% de los afectados se concentran en las provincias de Bocas del Toro y Colón, además de registrarse severos daños en las comarcas indígenas Ngäbe Buglé y Naso Tjër Di.
Paralelamente, la red vial del país reporta secuelas de consideración. Edwin Lewis, director de Estudio y Diseño del Ministerio de Obras Públicas (MOP), detalló que las intensas lluvias han generado socavación en las bases de al menos 10 puentes, concentrándose la mayor infraestructura dañada en Bocas del Toro, Colón y Coclé. La provincia de Bocas del Toro ha registrado un 25% más de lluvias sobre su promedio histórico, incrementando el riesgo de deslaves.
Hay sequía en el Canal de Panamá
A pesar del exceso de agua en el norte y oeste del país, los pronósticos del Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) anticipan que será todo lo contrario en el resto de las regiones. La directora del organismo, Luz Graciela de Calzadilla, advirtió que actualmente existen 11 cuencas con muy bajos niveles de agua y afectando el caudal normal de los ríos que alimentan a plantas potabilizadoras y centrales hidroeléctricas.
Se prevé que el déficit de lluvias aumente entre octubre de 2026 y marzo de 2027, lo que extenderá el tiempo de sequía hasta mayo de 2027. Esto afecta:
- Tránsito marítimo: Baja en los niveles de embalses clave como el lago Bayano, lo que comprometería la disponibilidad de agua para las operaciones operativas del Canal de Panamá.
- Sector agropecuario: Pérdidas en cosechas y estrés en el ganado por el aumento de las temperaturas.
- Sistema energético: Se reducirá la capacidad de generación de las plantas hidroeléctricas, lo que pone en riesgo la estabilidad del suministro eléctrico nacional.
Están recibiendo ayuda internacional
La ministra de Gobierno, Dinoska Montalvo, subrayó que la declaratoria busca un enfoque preventivo para anticipar escenarios extremos, sean inundaciones o sequías prolongadas. Bajo el marco legal aprobado, el Sinaproc queda autorizado para canalizar y recibir donaciones de organismos humanitarios internacionales.
En materia de fiscalización, el Consejo de Gabinete ordenó que todas las dependencias estatales que realicen compras directas o contrataciones bajo este régimen especial deberán rendir un informe detallado con el nombre del contratista, el objeto y el monto asignado, el cual será publicado obligatoriamente en el portal oficial de compras públicas PanamáCompra.
