Una falla en el motor convirtió una jornada de pesca en una pesadilla para Isidro, conocido como “El Huachinango”, un pescador de Lerma, Campeche, que pasó cinco días a la deriva en el mar. Sin poder regresar a la costa y sin saber si alguien iría a buscarlo, se aferró a la esperanza, improvisó una vela con una lona y esperó una oportunidad para sobrevivir.
¿Cómo quedó “El Huachinango” a la deriva en el mar?
Isidro acostumbraba salir a pescar acompañado, pero esta vez estaba solo cuando el motor de su lancha comenzó a fallar. Conforme avanzó la tarde, perdió la posibilidad de regresar a tierra firme.
“Ya empezaba a fallar el motor, no se quedaba quieto. Ya en la tarde, tres, cuatro, cinco de la tarde, deben de venirme a buscar, a rescatar, y nada. Me entró la noche y yo solo, sin luz”, relató.
Conforme oscureció, la incertidumbre creció. Esperaba que su familia notara su ausencia y que otros pescadores salieran a buscarlo, pero las horas pasaron sin que llegara ayuda.
¡Milagro en el mar! Pescador campechano sobrevive 5 días a la deriva y es hallado con vida en Yucatán 🌊🚫 #Pescador #Campeche #AltaMar https://t.co/1Nsx4esokp
— TV Azteca Yucatán (@AztecaYucatan) October 11, 2026
¿Cómo sobrevivió cinco días sin poder regresar a la costa?
La lluvia y las condiciones del mar complicaron su situación. La comida comenzó a escasear, el primer día consumió el sándwich y el refresco que llevaba; después preparó un poco de pozol y tuvo que recolectar agua de lluvia para calmar la sed.
“Martes, el motor está fallando, no voy a poder hacer nada, no voy a poder ni llegar a la orilla”, recordó sobre los días en los que esperaba ver alguna embarcación que pudiera auxiliarlo.
Pero Isidro no dejó de buscar una salida. Con una lona que llevaba en la lancha improvisó una vela para aprovechar la fuerza del viento.
¿Cómo logró llegar a las costas de Yucatán?
El viento terminó convirtiéndose en su mejor oportunidad. Cuando comenzó a arreciar, Isidro acomodó la lona como vela para impulsar la embarcación.
“Agarré y puse como una vela, una lona, estilo como los cayucos de madera. Empieza a arreciar el aire y empieza a agarrar aire la vela y me empieza a empujar para allá”, contó.
La corriente de aire lo llevó hasta las costas de Celestún, Yucatán. Allí, un hombre que pasaba por el lugar lo auxilió y lo ayudó a comunicarse con las autoridades portuarias.
¿En qué condiciones encontraron al pescador de Campeche?
Después de cinco días solo en el mar, Isidro recibió atención médica por deshidratación y presión arterial elevada.
Durante los momentos más difíciles, la fe fue uno de sus principales apoyos. Católico, recordó que rezó para poder llegar a tierra y volver con los suyos.
“Después de cuatro días nadie me fue a ver. Ya lo último le pedí: ‘Señor, concédeme llegar a la orilla porque ya tengo hambre y tengo sed’”, relató.
Una vez recuperado, pudo reencontrarse con su familia y regresar a Campeche.
El regreso de “El Huachinango” a Lerma
La travesía terminó con el abrazo que Isidro esperaba desde que quedó a la deriva. En Lerma, sus paisanos lo recibieron con alegría, después de días de incertidumbre por su paradero.
“Pues nunca me lo imaginaba, me sentí alegre. Imagínate, cinco días estar solo”, expresó al recordar su experiencia.
Isidro logró volver a casa después de cinco días en el mar, una experiencia que difícilmente olvidará.
