Bhagwant Mann, un político de India, bebió agua sucia de un río considerado sagrado en el país, solo para demostrarle a la gente que el agua estaba limpia; sin embargo, todo salió mal y fue a dar al hospital.
El primer ministro de Punjab acudió junto con otros políticos al río sagrado acompañado de otros políticos, para llevar a cabo una ceremonia por la conmemoración del 22 aniversario de la limpieza del río Kali Bein.
Mann llegó al río Kali Bein, plantó un árbol en su ribera, recorrió un poco la zona y quiso demostrar que el agua ya estaba limpia después de 22 años de haber comenzado con la desintoxicación del río sagrado, y bebió un poco.
En un video compartido en redes sociales se ve el momento en que el político bebió el agua sucia. Mann llenó un vaso con el agua del lugar y después se la tomó, mientras sus acompañantes aplaudieron su acción.
Punjab Chief Minister openly drinks a glass of polluted water from a ‘holy river’ to prove that water is clean. Now admitted to hospital. pic.twitter.com/MH1OLwUlUw
— Ashok Swain (@ashoswai) July 21, 2022
No obstante, dos días después fue ingresado a un hospital de Nueva Delhi debido a un fuerte dolor de estómago y un medio local aseguró que los médicos le diagnosticaron una severa infección estomacal, pero algunos miembros de su partido lo negaron y afirmaron que se trató de un “chequeo de rutina”.
El político estuvo en el hospital de Nueva Delhi, la capital de India, fue ingresado al hospital de Nueva Delhi, capital de India, el martes y los médicos lo dieron de alta el jueves en la mañana, sin embargo, el funcionario no ha dicho nada sobre su estado de salud.
El río más contaminado de la India
El río Ganges que se encuentra en India y es considerado el más sagrado del hinduismo también es el más contaminado del país. Expertos de Reino Unido hallaron en el agua sustancias tóxicas como cromo, cadmio, arsénico y numerosas bacterias.
El río Ganges abastece a más de la mitad de la población de India, lo que representa un grave problema de salud para la población.
A ese ríoacuden miles de peregrinos a purificar sus pecados, de acuerdo con su religión, pero también ahí abandonan cadáveres tanto de humanos como de animales incinerados. Además se vierten grandes cantidades de aguas residuales y desperdicios industriales.