El cielo podría cambiar durante los próximos días en varias regiones de México. Un fenómeno que cada año cruza el océano Atlántico ya comenzó a sentirse en el país y volverá a presentarse durante julio, modificando las condiciones del clima.
Aunque suele relacionarse con eventos como contaminación o neblina, en realidad se trata del polvo del Sahara, una nube de diminutas partículas minerales que viaja miles de kilómetros desde el norte de África hasta América.
¿Qué estados de México sentirán los efectos del polvo del Sahara?
El ingreso más reciente del polvo del Sahara ocurrió entre el 27 y 28 de junio de 2026, con mayor presencia en la Península de Yucatán, el sureste y parte del sur del país, según lo que se pudo observar en radares de Conagua.
Sin embargo, especialistas prevén que durante la primera quincena de julio lleguen nuevas oleadas, ya que esta época corresponde al periodo de mayor actividad del fenómeno.
#Aviso
— Protección Civil Yucatán (@procivy) June 25, 2026
De acuerdo con el pronóstico del modelo CAMS, del 27 al 29 de junio, tendremos en Yucatán, la presencia moderada de aerosoles.
Esto podría favorecer sobre el estado de Yucatán, ambiente brumoso, tardes rojizas, visibilidad reducida y molestias en personas sensibles. (1/2) pic.twitter.com/3X6m2A3vfV
Las entidades donde los efectos suelen ser más notorios son:
- Yucatán
- Quintana Roo
- Campeche
- Tabasco
- Chiapas
- Veracruz
Conforme la nube avanza, pequeñas concentraciones también pueden alcanzar estados del occidente como Jalisco y Michoacán, aunque llegan mucho más dispersas.
¿Por qué llega el polvo del Sahara hasta México?
Cada año, entre mayo y agosto, enormes tormentas de arena levantan millones de toneladas de partículas minerales en el desierto del Sahara.
Estas tormentas impulsan el polvo hacia la atmósfera, donde los vientos alisios lo transportan a través del océano Atlántico en un recorrido de más de 8 mil kilómetros que tarda entre cinco y siete días.
El fenómeno ocurre en varias oleadas que pueden repetirse cada tres o cinco días durante la temporada. La cantidad de polvo que alcanza territorio mexicano depende principalmente de la intensidad de los vientos y de la concentración de partículas que se generan sobre África.
Es decir, las tormentas de arena en África se intensifican a finales de la primavera, y las corrientes de aire (los vientos alisios) traen las nubes más densas hacia el Caribe y México justamente durante junio, julio y agosto.
¿Qué produce el polvo de Sahara?
La presencia del polvo suele modificar temporalmente algunas condiciones atmosféricas. Entre los efectos más comunes se encuentran:
- Cielos con aspecto grisáceo o brumoso.
- Amaneceres y atardeceres con tonos rojos o anaranjados más intensos.
- Ambiente más seco.
- Disminución temporal de la nubosidad.
- Reducción de las lluvias durante algunos días.
- Sensación de mayor calor debido a la menor formación de nubes.
Aunque estos cambios son visibles, las autoridades explican que el fenómeno forma parte del comportamiento normal del clima durante esta época del año.
