Luego de un rimbombante proceso realizado por el PAN, PRI y PRD, el Frente Amplio por México le puso un alto a su proceso de elección para coronar a Xóchitl Gálvez como la contendiente presidencial del 2024.
Un proceso que indudablemente resultó dramático, no solo por las lágrimas de Santiago Creel o los foros realizados por el Frente Amplio, que resultaron más aburridos que leer la Guerra y la Paz en ruso y sin hablarlo…
Sino por la presión con la que se finiquitó dicha contienda, donde pareciera que el PRI renunció antes de competir, dando el respaldo claro y contundente a Xóchitl Gálvez.
El Frente Amplio por México nos debe transparencia sobre su proceso
Ahora, ¿qué significa todo esto? Existen miles de conjeturas al respecto, algunas señala que se trató de un proceso de simulación donde se utilizó a la ciudadanía, otros apuntan a que la pieza usada fue Beatriz Paredes, porque el PRI de Alito no buscaba esa candidatura, y otros tantos, afirman que si bien no debió acortarse el proceso, los resultados estaban cantados, y fue más una estrategia de practicidad.
El gran pero llega con la transparencia, sí, la transparencia que nos debe el Frente Amplio por México en tema de gastos, levantamiento de encuestas y operación del Comité. No porque exista una condena a priori, sino porque es su obligación mantener las cuentas claras con la ciudadanía.
Ahora, como pasó con las Mil y una noches de Giovanni Bocaccio, la traición, la venganza y la violencia, ¿son el nuevo preámbulo de las elecciones del 2024?
Esto, tras los movimientos sorpresivos que nos han mostrado todos los partidos políticos de cara a la elección por la grande. ¿Qué pasará con un Marcelo Ebrard que en el pasado cedió el turno y ahora -cuando “le toca”- pueda no ser el elegido de Morena?
¿Qué pasará con la ola interminable de violencia que envuelve a nuestro país y los más de 20 mil cargos que se disputarán en las urnas el próximo junio?
¿Qué papel jugará Movimiento Ciudadano para las elecciones del 2024?
Lo que queda claro, es como todo, que nada está escrito y que lo que hoy puede ser, mañana quién sabe…