Las remodelaciones que se realizan en la estación Xola de la Línea 2 del Metro de la Ciudad de México han generado complicaciones para cientos de usuarios que diariamente utilizan este sistema de transporte.

Debido a los trabajos en la zona, los pasajeros deben recurrir al servicio de apoyo habilitado para continuar sus trayectos, lo que ha provocado largas filas y tiempos de espera más prolongados. Afectando su traslado y su economía.

Durante las horas de mayor afluencia, la fila para abordar las unidades de apoyo llega hasta los torniquetes de la estación, generando aglomeraciones y dificultades para el acceso. Los usuarios deben destinar más tiempo a sus traslados cotidianos ante la alta demanda del servicio alterno, además de cuidar de su persona por la poca seguridad que hay respecto al material que utilizan en las obras.

La situación se ha convertido en un reto diario para quienes dependen de la Línea 2 para trasladarse a sus centros de trabajo, escuelas y otros destinos. Mientras continúan las obras, los pasajeros enfrentan retrasos y una mayor saturación en una de las rutas más utilizadas de la capital.