México se ha consolidado como uno de los países más peligrosos de América Latina para el periodismo, especialmente en 2026.
Según Balvina Flores, representante de Reporteros Sin Fronteras en México, desde el año 2000 han sido asesinados más de 170 periodistas y 28 han desaparecido.
Desde octubre de 2024 se documentaron 17 asesinatos, siete de ellos en lo que va de 2026, registrándose uno por mes.
Ante esta situación, Reporteros Sin Fronteras y decenas de medios mexicanos lanzaron una campaña exigiendo al Estado acciones urgentes e inmediatas para frenar la violencia contra periodistas.