Pobladores y visitantes de Tlaxcoapan, Hidalgo sacaron al Santísimo y lo llevaron entre calles que tapizaron con imágenes religiosas hechas de aserrín. La plegaria es la misma que hace 98 años: "Que la sequía no sea tan crítica".
"Hay una sequía prolongada en esta región de parte del Mezquital que es el sur del Mezquital. Pues la gente se reúne como siempre ha sido cercanos a la cuestión religiosa y deciden sacar al Santísimo para recorrer las calles, en este caso las milpas y así se hace coincidencia fe o lo que haya sido, llueve", aseguró Martín Hernández uno de los organizadores.
Miles de feligreses llegaron atraídos por la también llamada "Vigilia de las espigas". Los coloridos y simbólicos tapetes por donde pasó la imagen religiosa, fueron elaborados a detalle y se emplearon más de 24 horas en ellos.
"Para conseguirlo es más o menos un mes estar pidiendo el aserrín para que nos lo aparten y una semana antes se pinta todo el aserrín y ya empezamos hoy empezamos aproximadamente como a las 12 todo el trabajo", describió Susana García Zúñiga, realizadora de tapetes de aserrín.
Esta vez fueron cerca de 20 mil asistentes que legaron a este municipio y que esperan los rezos y la ofrenda de espigas tengan su efecto y el agua llegue a estos campos que hoy resienten el efecto de la sequía.
Sequía en Hidalgo seca laguna de Metztitlán
Las primeras imagenes de miles de peces muertos mostraban lo que ocurrió en dos semanas. Lalaguna de Metztitlán, uno de los principales humedales de Hidalgo, fue declarado totalmente seco por segunda vez en menos de cinco años a causa de la sequía.
Lo último que aun quedaba con algunos litros, se evaporó apenas en el inicio de esta semana. Así lo confirmó Sergio Alarcón Martínez, miembro de la Conagua en Hidalgo: “Se ha secado dos veces y ahora en este año esto quiere decir que pues no se han presentado las lluvias que normalmente se presentaban en otros tiempos pues es una situación de sequía. La falta de lluvias pues sí ha provocado esto”.
Las estadísticas, mapas y mediciones hablan de esta condición, las imágenes no dejan lugar a dudas. Tierra cuarteada, lanchas volteadas, desierto por donde antes pasaban corrientes de agua y un mal olor comienza a invadir los poblados de Chalmita y Amajac.
La tarea ahora será la sanidad de este municipio. Todavia fueron rescatados algunos peces, pero hoy la laguna luce desértica y abandonada como los instrumentos de los pescadores de la región.