Cali se convierte este viernes 7 de agosto de 2026 en la sede de la toma de posesión del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella. Con esto rompen la tradición republicana de realizar la investidura en la Plaza de Bolívar de Bogotá, el abogado y político asume el liderazgo del país para el periodo 2026-2030 en una sesión solemne del Congreso de la República celebrada en la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali.
El mandatario entrante justifica el cambio de ciudad sede como un gesto de descentralización y apoyo a las regiones, estimando además un impacto económico cercano a los 3,1 millones de dólares para los sectores comercial, hotelero y turístico de la capital del Valle del Cauca.
Originalmente, el equipo de transición había evaluado realizar el acto en una guarnición militar en Popayán, capital del vecino departamento del Cauca, como un homenaje a las fuerzas armadas en una zona golpeada por el conflicto. Sin embargo, la alerta naranja por actividad en el cercano volcán Puracé obligó a descartar esa opción por motivos de seguridad y trasladar la logística a territorio caleño. Para blindar la ciudad y proteger a las comitivas internacionales, la alcaldía encabezada por Alejandro Eder desplegó a 11,000 uniformados de las fuerzas de seguridad y activó un riguroso dispositivo de control aéreo.
#CambioDeMando | El presidente electo Abelardo de la Espriella ya llegó a Cali para su posesión. Así fue el recorrido de su caravana en la capital del Valle del Cauca.
— Noticias Caracol (@NoticiasCaracol) August 7, 2026
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La izquierda hizo plantones para evitar que tome posesión
La jornada de investidura estuvo marcada por una profunda fractura política con el gobierno saliente. El presidente saliente, Gustavo Petro, rehusó reconocer el triunfo electoral de De la Espriella y anunció que asumirá la jefatura de la oposición impulsando acciones de "desobediencia civil" contra la nueva administración de derecha. En señal de protesta, la bancada del Pacto Histórico declinó asistir a la ceremonia parlamentaria en la Arena USC y convocó a plantones y movilizaciones pacíficas en las calles de Bogotá, Barranquilla y la propia ciudad de Cali.
Ante la ausencia del mandatario saliente, quien le dará la banda presidencial a De la Espriella será el senador uribista Honorio Henríquez, en su calidad de presidente del cuerpo legislativo. La banda oficial le había sido entregada simbólicamente al presidente electo durante un acto previo el pasado miércoles. A pesar de los señalamientos de sus detractores por el costo del despliegue en el Valle del Cauca, el gobernante electo insiste en redes sociales en que se trata de una ceremonia "austera" que tiene como prioridad el dinamismo económico regional sobre el protocolo centralista tradicional.
Tiene mucho respaldo internacional
El evento reúne a una gran comitiva de dignatarios de alto perfil encabezada por el rey Felipe VI de España, quien viajó a Colombia en representación de la Casa Real para mantener la tradición de asistir a las transmisiones de mando iberoamericanas. Junto al monarca español acudieron al menos ocho jefes de Estado de la región con gran afinidad ideológica, entre ellos Javier Milei (Argentina), Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay), Laura Fernández (Costa Rica), José Raúl Mulino (Panamá), Luis Abinader (República Dominicana), José Antonio Kast (Chile) y Nasry Asfura (Honduras). Asimismo, acudieron los vicepresidentes de El Salvador, Félix Ulloa, y de Guatemala, Karin Herrera, además del primer ministro de Curazao, Gilmar Pisas.
Una de las presencias geopolíticas más destacadas fue la del canciller de Israel, Gideon Sa'ar, porque hay una promesa del nuevo gobierno de restablecer de inmediato los lazos diplomáticos rompiendo la suspensión que se decretó en 2024. Estados Unidos envió una delegación oficial centrada en temas de seguridad y combate al narcotráfico, liderada por el fiscal general interino Todd Blanche e integrada por la directora de la Oficina Nacional de Política para el Control de Drogas, Sara Carter, y el administrador de la DEA, Terrance Cole. También se contó con representación diplomática de Brasil, Alemania, Suecia, Portugal, Corea del Sur y el Vaticano, mientras que la rumorada presencia del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, no fue confirmada oficialmente por la organización deportiva ni por el equipo del mandatario.
