El gobierno de Estados Unidos transmitirá en vivo la ejecución por fusilamiento de Nidal Hasan. El anuncio fue confirmado por el Pentágono, marcando un hito absoluto en la historia de la justicia militar estadounidense.
Hasan, expsiquiatra del Ejército, fue condenado por la brutal masacre de Fort Hood, Texas, perpetrada en noviembre de 2009. En aquel violento atentado, el atacante abrió fuego contra soldados desarmados que realizaban exámenes médicos antes de ser desplegados. El saldo trágico de la agresión fue de 13 personas asesinadas y decenas de heridos graves antes de que la policía lograra detenerlo.
Aprobación presidencial y un castigo histórico
La medida de aplicar la pena de muerte mediante un pelotón de fusilamiento fue aprobada por el presidente Donald Trump. Esta decisión responde a una recomendación formal del secretario de Defensa, Pete Hegseth, bajo las estrictas normativas castrenses vigentes.
De llevarse a cabo los planes anunciados, se convertirá en la primera ejecución de un militar por fusilamiento desde enero de 1945. El último antecedente de este tipo en el Ejército data de la Segunda Guerra Mundial, cuando el soldado raso Eddie Slovik fue fusilado por deserción. Las ejecuciones de miembros en servicio activo han sido históricamente muy infrecuentes dentro de las fuerzas armadas del país del norte.
En tanto, una portavoz de derechos de la ONU sealó que dicha transmisión en directo sobre la ejecución violaría la prohibición de tortura. "Las ejecuciones públicas constituyen una forma de trato o castigo cruel, inhumano o degradante", declaró Shabia Mantoo, portavoz del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, a los periodistas en Ginebra.
El juicio, las armas y el proceso legal pendiente
Durante su juicio militar en 2013, un tribunal declaró culpable a Hasan de 13 cargos de homicidio premeditado y 32 de intento de asesinato. El acusado confesó haber utilizado armas equipadas con miras de alta precisión y cargadores con más de un centenar de cartuchos letales.
