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Una investigación periodística normal terminó con el exilio de un reportero

Recep Tayyip Erdoğan, el presidente de Turquía, amenazó en público al periodista cuyo crimen fue hacer su trabajo, mostrar la realidad de su país.

El caso de Turquía muestra cómo el deterioro de la libertad de prensa inicia con discursos que parecen razonables, pero su objetivo es censurar a los medios que muestran la realidad de un gobierno y las condiciones en que tienen a un país.

La opinión de Andreina Andrade

“Turquía no está en guerra, tiene elecciones, tiene un parlamento, tiene partidos políticos y sin embargo, es uno de los países más peligrosos del mundo para ser periodista.

¿Cómo llegaron a eso?

Se lo voy a explicar en un minuto.

Recep Tayyip Erdoğan lleva más de dos décadas en el poder allá en Turquía, llegó con discursos de democracia, de modernidad, de progreso.

Nadie imaginó lo que vendría después. En solo un año, su gobierno cerró 195 medios de comunicación y metió en la cárcel a casi 150 periodistas.

No los acusó de mentir, no los acusó de inventar noticias.Los acusó de terrorismo, de propaganda, de amenazar la seguridad nacional.

Periodistas fueron condenados por el delito de insultar al presidente.

Ellos no mintieron, no inventaron, simplemente insultaron lo que en cualquier país libre se llama crítica política. En Turquía es un delito, pero el caso más impactante es la de un periodista llamado Can Dündar, que investigó y publicó que el gobierno de Erdoğan estaba enviando armas a grupos armados en Siria.

Una investigación periodística normal, el tipo de nota que en cualquier país demócrata gana premios.

Erdoğan lo amenazó en público en vivo, frente a las cámaras, y dijo ‘el que firmó ese artículo lo va a pagar muy caro’.

Y vaya si lo pagó, lo condenaron a 27 años de prisión por espionaje. Hoy vive exiliado en Alemania porque si regresa a Turquía va directo a la cárcel.

¿Y qué pasó con los medios que quedaron? Pues el 85% de los medios turcos terminaron en manos de empresarios cercanos al gobierno. No los cerraron, a todos los compraron, cambiaron a los directores, cambiaron la línea editorial y siguieron al aire como si nada, solo que ahora dicen lo que el gobierno quiere que digan.

Eso es más inteligente que cerrarlos, porque si los cierras, la gente protesta, pero si los compras, la gente ni siquiera se da cuenta que ya no hay noticias reales.

Y tú dirás eso es por allá en Turquía, lejos de aquí.

Pues en México hoy el gobierno está hablando de certificar qué medios son válidos y cuáles no. Ya están señalando a televisoras que dicen que hacen propaganda, ya se está construyendo su propio sistema para decidir qué es verdad y qué no.

En Turquía también empezó con palabras, con señalamientos, con razones que sonaban válidas, gente no creía que fueran a cerrar los medios.

Un presidente que amenazaba a un periodista en público y lo manda a la cárcel no es un presidente. Perdón, es un dictador con corbata”.