Laura Escalona Reyes y su familia desde hace 10 años recolecta PET y aluminio para después venderlo y con las ganancias comprar juguetes para donar a Juguetón. Jorge Garralda nos compartió un poco de lo que se vivió en la posada de Ramón Ayala, en donde pudimos ser testigos de la fraternidad, hermandad y la unión constante entre las personas dispuestas a ayudar. Un evento que por más de dos décadas ha llevado alegrías y sonrisas a miles de personas, las filas de niños eran enormes y todos estaban con la esperanza de recibir un regalo. Gracias a la posada de Ramón Ayala entendimos que las sonrisas y el agradecimiento sólo nos demuestran que para el amor y para ayudar a los demás no existen banderas.