Flor no quiere apartarse de sus hijos, pero le queda más que entregarle a los niños a Fernando, pues así las cosas tendrán un final, sin embargo él tiene a donde llevarlos y decide pedir apoyo de Tío Alberto. Karla y Marcela se reconcilian, ya que a pesar de todo siguen viviendo juntos, aunque tengan que separarse por el empleo de Marcela, quien esta confundida por el amor de Alberto.