Existen relatos sobre personas que buscan diversión experimentando con supuestos viajes a realidades alternas, sin imaginar las consecuencias. De acuerdo con leyendas y testimonios, estas prácticas podrían abrir portales sensoriales donde presencias oscuras permanecen al acecho. Aunque muchos lo consideran simple curiosidad, otros aseguran que jugar con dimensiones desconocidas puede desencadenar fenómenos difíciles de explicar y aún más complicados de detener.