Deniss revela las atrocidades que vivió en casa de su mamá, quien nunca le creyó ni la defendió. Ahora, esos fantasmas no la dejan vivir en paz con José y sus hijas.
A Erica la alejaron de sus sobrinas y no entiende cómo pudieron hacerles tanto daño; asegura que ella sí las habría cuidado y defendido de todo mal.
José, quien aparentemente es un buen hombre, teme que la inestabilidad de Denisse lo lleve al límite y está muy preocupado por sus hijas, pues ella lo ha amenazado con quitárselas.