En Cruz Azul el mercado no se entiende por impulsos, sino por tiempos. La directiva tiene claro que la llegada de Miguel Borja no será el punto final de su actividad en este periodo de fichajes. Será, en todo caso, el punto de partida para una decisión igual de importante, aunque mucho menos evidente.
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Una vez que Borja sea presentado oficialmente, lo que se espera ocurra en los próximos días, el club activará una segunda operación que ya está definida internamente. Y no, no tiene que ver con sumar otro atacante ni con los nombres que han dominado la conversación pública en las últimas semanas.
Mientras afuera se hablaba de extremos y delanteros, dentro del club el análisis apuntaba a otra zona del campo, según fuentes cercanas al club.
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La prioridad silenciosa que detectó la directiva
Cruz Azul entiende que el torneo no se gana solo con goles, sino con estabilidad. Por eso, el siguiente movimiento que se ejecutará tras cerrar el capítulo Borja estará enfocado en reforzar la defensa central, una posición que el cuerpo técnico considera vulnerable a mediano plazo.
La intención no es cubrir una emergencia inmediata, sino anticiparse a un escenario que el club da por hecho: el impacto que tendrán las convocatorias internacionales rumbo al Mundial 2026, incluso con el torneo en marcha.
Por esa razón, el perfil que se busca es muy específico. Un defensor que no sea formado en México, pero que tampoco tenga compromisos internacionales que lo alejen del equipo durante el campeonato. Un jugador disponible, constante y que permita sostener la estructura del plantel sin sobresaltos.
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Una búsqueda sin reflectores… pero con dirección clara
Desde Sudamérica y la MLS aparecen los mercados que Cruz Azul ya tiene bajo observación. No se trata de improvisar ni de reaccionar tarde, sino de ejecutar una planificación que lleva semanas en marcha y que se activará en cuanto Borja sea oficialmente presentado.
El mensaje interno es claro: primero se resuelve lo prioritario, luego se refuerza lo estructural.
No habrá fichajes por presión mediática ni por ruido en redes. Lo que viene será un movimiento quirúrgico, pensado más para el cierre del torneo que para el impacto inmediato.
