El camino de Neymar hacia la Copa Mundial de la FIFA 2026 podría tener un impulso inesperado desde casa. No llega desde Europa ni desde un gigante financiero, sino desde el vestidor del Santos, donde un viejo socio, amigo y cómplice futbolístico ha decidido involucrarse de lleno en su regreso a la élite.
Durante su presentación oficial como refuerzo del club paulista, Gabriel Barbosa, “Gabigol”, dejó un mensaje que no pasó desapercibido: su objetivo no es solo volver a brillar, sino ayudar a Neymar a recuperar su lugar en la Selección de Brasil y llegar en plenitud a la Copa Mundial de la FIFA.
“Neymar es mi ídolo y mi amigo. La selección lo necesita”, afirmó con convicción el delantero, reavivando una historia que marcó una era reciente del fútbol brasileño.
Um #MeninoDaVila se reconectando com o seu lar. 🏠🤍🖤 pic.twitter.com/iua0yfCkzI
— Santos FC (@SantosFC) January 6, 2026
Neymar y Gabigol: Una sociedad que ya llevó a Brasil a la gloria
Aunque su convivencia en el primer equipo del Santos fue breve, la conexión entre Neymar y Gabigol se consolidó con la verdeamarela, especialmente en los Juegos Olímpicos de Río 2016, donde fueron protagonistas del histórico oro olímpico.
Esa química, tanto dentro como fuera de la cancha, es la que ahora busca revivir el Santos como parte de un proyecto que trasciende lo local. El club no solo apuesta por el regreso emocional de dos ídolos, sino por convertirse en una plataforma de reconstrucción futbolística para Neymar, tras años marcados por lesiones y altibajos.
Gabigol entiende el contexto: sin continuidad y ritmo competitivo, el camino a la Copa Mundial de la FIFA 2026 se complica. Por eso, su mensaje es claro: el Santos debe ser un entorno fuerte, competitivo y solidario, no un equipo de dos figuras.
A apresentação de Gabigol! 💪🏽 pic.twitter.com/zogb4LDd4h
— Santos FC (@SantosFC) January 5, 2026
Santos, el escenario clave rumbo al Mundial 2026
El regreso de Neymar al Santos hasta finales de 2026 no es casualidad. Es una decisión estratégica que apunta directamente a la Copa Mundial de la FIFA 2026, donde Brasil buscará volver a la cima.
Gabigol lo sabe y se suma al desafío con madurez. A sus 29 años, asegura llegar en plena forma física y mental, decidido a liderar desde el compromiso y no desde el ego. Su presencia alivia la presión sobre Neymar y redistribuye responsabilidades dentro del campo.
Más que una apuesta nostálgica, el reencuentro representa una última gran oportunidad para que Neymar se reconecte con su esencia, con su gente y con el fútbol que lo hizo grande.
En silencio, desde Brasil, el plan ya está en marcha. Y esta vez, Neymar no estará solo.
