La historia del Club América está llena de fichajes brillantes que ilusionaron a la afición desde el primer día. Sin embargo, no todos los refuerzos de jugadores que llegaron con etiqueta de "bomba" lograron cumplir las expectativas dentro del campo.
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Algunas de estas incorporaciones terminaron siendo recordadas más por su bajo rendimiento que por sus aportes deportivos. Uno de esos casos que aún genera desencanto entre los seguidores azulcremas es el de Daniel Bilos.
Daniel Bilos: un fichaje de América que prometía y nunca respondió en la cancha
El argentino arribó a Coapa a principios de 2007 con la misión de cubrir una baja sensible y reforzar a un equipo que aspiraba a pelear en lo más alto, tanto en la liga local como a nivel internacional. Llegó para ocupar el lugar que dejó Claudio el 'Piojo' López (quien partió rumbo a Racing Club de Avellaneda).
El 'Flaco' Bilos venía de destacar con Boca Juniors y arribó procedente del Saint-Étienne de Francia. Esto generó altas expectativas entre la afición y la directiva azulcrema. Pero su paso por el nido fue breve y decepcionante.
El jugador apenas permaneció un semestre en el club, disputó 14 partidos y marcó solo 3 goles: números muy por debajo de lo esperado para un refuerzo de su jerarquía. Más allá de las estadísticas, su bajo nivel en la cancha provocó que la directiva decidiera prescindir de sus servicios.
¿Qué sucedió con Daniel Bilos tras su salida del América?
Luego de su salida del conjunto azulcrema, Daniel Bilos continuó su carrera en San Lorenzo de Almagro de Argentina, aunque su paso por el club fue breve. Posteriormente, se quedó en Banfield: equipo en el que terminó retirándose del fútbol profesional a los 30 años debido a una lesión en la rodilla.
Tras colgar los botines, el Flaco trabajó en las divisiones inferiores de Banfield como entrenador, manteniendo viva la esperanza de seguir ligado al fútbol. Incluso tuvo un breve regreso a las canchas con Douglas Haig: un club de categorías inferiores, donde jugó durante 2 años antes de retirarse de manera definitiva.
Más adelante, se integró al cuerpo técnico del entrenador Julio César Falcioni, con quien encontró una nueva etapa profesional lejos de los reflectores que alguna vez lo llevaron a Coapa como refuerzo estelar.
