Dennis Rodman. Miembro de los legendarios Chicago Bulls que dominaron la NBA durante los noventa, Rodman desperdició su fortuna por las drogas y las excentricidades.
08 mayo, 2020
Rubén Ramos Duarte
Otros Deportes

La odisea de Rodman y Billy Corgan en Las Vegas

Rodman y Corgan de fiesta en plenas Finales de la NBA 1997

Ciudad de México.- EL apodado “Gusano” de los Chicago Bulls y el vocalista de The Smashing Pumpkins forjaron una gran amistad durante su tiempo en Chicago que desembocó en grandes borracheras y una de las más recordadas es la de Las Vegas durante las Finales de la NBA de 1997.

  El deporte, la música y el entretenimiento siempre han estado ligados de alguna u otra manera y eso queda bastante evidenciado en la serie “The Last Dance”, donde se ven a grandes luminarias de la industria como Prince, Spike Lee, Justin Timberlake, entre otros, muchos de ellos vinculados al gran personaje que es Dennis Rodman.

Tal y como lo documenta el tercer episodio de la producción dirigida por Jason Hehir, la vida desenfrenada del “Gusano” se cruzó amorosamente en varias ocasiones con celebridades de la talla de Madonna y Carmen Electra, con quien “Rodzilla” tuvo un ya conocido “Affair” en “La Ciudad del Pecado” que terminó en un breve matrimonio en 1998 y que obligó a MJ a ir detrás de su frenético compañero durante la temporada en turno para que regresara a entrenar.

A Rodman no le faltaban compañeros cuando de tomar se trataba y menos aquellos vinculado fuertemente a la farándula y a la industria musical. En medio de una NBA donde predominada en su mayoría el Hip-Hop y Rap, surge en Chicago la presencia de la banda de rock The Smashing Pumpkins.

Formada en la capital de Illinois en 1988, la agrupación destacó como una de las principales promotoras del rock indie y alternativo en Estados Unidos, con grandes éxitos como “1979”, “Tonight, Tonight”, “Disarm” y “Today”, entre otros, siempre de la mano de la gran personalidad de su líder William Patrick Corgan. Mejor conocido como “Billy”, el cantautor cautivó en la escena por su inconfundible voz “chillona” y su gran capacidad como letrista y arreglaste.

Siendo hijo prodigo de la “Ciudad de los Vientos”, Corgan crece como gran aficionado del deporte sin ser ajeno a la “Bullsmanía” de la década de los 90, con Michael Jordan y Scott Pippen como principales estandartes de aquella dinastía, llegando Rodman a embonar en la segunda que abarca de 1995 a 1998.

Fue en ese entonces que la mente maestra detrás de los albums “Siamese Dreams” y “Mellon Collie and The Infinite Sadness” forjó una entrañable amistad con el “Bad Boy” del basquetbol, la cual ha quedado al desnudo durante las entrevistas del también guitarrista de los “Pumpkins” con el “Joe Rogan Experience” en 2017, podcast de audio y vídeo gratuito presentado por el conductor del mismo nombre.

En la tertulia, Billy aprovechó para contar varias anécdotas junto al jugador, entre las que destaca un viaje de excesos a Las Vegas mientras se jugaban las Finales de 1997 entre Chicago Bulls y Utah Jazz. Aparentemente, ambos salían mucho de farra en aquellos tiempos, pero al parecer en aquella ocasión, no pudo seguirle el paso a Dennis. Cuenta Corgan que los dos abordaron un avión privado hacia Nevada donde apenas duraron 8 horas entre casinos, fiestas y borrachera, mientras apostaban y bebían como si no existiera un mañana.

En palabras del rockero: “La noche terminó siendo un total desastre”, ya que en medio de la resaca y la desvelada, decidió acompañar al basquetbolista hasta Salt Lake City, donde debía atender a una entrenamiento previo al partido en turno. Tras finalizar la sesión, Rodman sugirió regresar a la sede de la fiesta ante la negativa del músico. Eso no impidió a que Dennis tomara un avión comercial de regreso a Las Vegas.

Pero la historia no termina ahí, ya que Billy decidió mejor ir a un jugar a un golfito en Park City, Utah, donde los Chicago Bulls se estaban hospedando. Para su poca fortuna, se encontró con el legendario entrenador Phil Jackson, quien lo miraba con una cara de pocos amigos, como si se tratara del responsable de alimentar el alma fiestera del número 91 de Chicago.

En su cabeza, Corgan justificaba su inocencia ante la situación pese a la hostil actitud del histórico estratega, conocido también como el “Maestro Zen”. Tras aquel suceso, todo quedaría en eso: una simple noche de copas, ya que Michael Jordan vendría al rescate con su mítico “Flu Game” de 38 puntos en el quinto juego para que los Bulls ganaran la serie y su quinta campeonato, haciendo efectiva la frase de “Lo que sucede en Las Vegas, se queda en Las Vegas” para el anecdotario en la larga lista del “Rockstar de la NBA”.

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