Alejandro Armenta, gobernador de Puebla, abrió una polémica al asegurar que hay municipios del estado donde sería demasiado delicado colocar a una mujer al frente del gobierno debido a la presencia de grupos delictivos.
¿Por qué una mujer no? La polémica explicación de Armenta
La declaración ocurrió cuando fue cuestionado sobre si es tiempo de mujeres, debido a que ninguno de los Concejos Municipales está presidido por una mujer.
La respuesta del mandatario de Morena fue clara: dijo que, en lugares considerados especialmente peligrosos, preferiría que fueran hombres con experiencia en el servicio público quienes asumieran el cargo.
“Te voy a dar una razón: son lugares complicados, son lugares donde hay grupos delictivos. Para mí es muy delicado proponer a una mujer en un lugar donde la delincuencia se apoderó desde hace años, y es muy delicado exponer a una mujer”, afirmó.
Armenta puso como ejemplo a Tepeyahualco y Esperanza, donde sus alcaldes fueron arrestados por presuntos vínculos con grupos delincuenciales.
¿Y qué pensará la presidenta Sheinbaum de esta declaración?
— Manuel Lopez San Martin (@MLopezSanMartin) September 18, 2026
Alejandro Armenta, gobernador de Puebla, consideró que las mujeres no pueden gobernar donde hay inseguridad
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También mencionó la operación de Los Rojos en la zona entre Oaxaca y Puebla.
“Para mí, enviar a una mujer a Tepeyahualco o a Esperanza, donde desmantelaban vehículos; enviar a una mujer donde operan Los Rojos (...) lo considero como un tema de riesgo”, señaló.
Puebla tiene 44 alcaldesas de 217 municipios
La declaración ocurre además en un estado donde las mujeres todavía son minoría al frente de los gobiernos municipales; de acuerdo con la información proporcionada, Puebla tiene 44 alcaldesas de 217 municipios, menos de 20 por ciento.
Armenta también responsabilizó a gobiernos anteriores del PAN y PRI por el aumento de la violencia en algunas demarcaciones.
Del reconocimiento a las madres buscadoras a los reclamos por su actuación
Las declaraciones de Alejandro Armenta sobre las mujeres que podrían gobernar municipios con presencia criminal no son el único episodio que ha colocado al gobernador de Puebla en el centro de los cuestionamientos.
Durante el Grito de Independencia del pasado 15 de septiembre, el mandatario incluyó a las madres y familias buscadoras entre sus arengas. Un gesto que, lejos de cerrar la discusión, provocó una respuesta crítica de organizaciones que acompañan a familiares de personas desaparecidas
