Un trabajador de limpieza de la Ciudad de México fue atropellado por un microbús en el Centro Histórico, reviviendo la indignación del gremio que suma tres barrenderos muertos en el último año y medio. Expersonal y trabajadores acusan a la Secretaría de Obras y Servicios de obligarlos a usar vestimenta de color guinda sin reflejantes adecuados, poniéndolos en riesgo constante ante el tráfico. "No somos mamparas publicitarias del partido en el poder, somos personas", denunciaron al señalar que sufren amenazas de despido si exigen equipo seguro.
La controversia llegó al Congreso de la Ciudad de México, donde la oposición pidió un minuto de silencio por Guadalupe, la última trabajadora fallecida, e impulsó exigir uniformes visibles. Sin embargo, la mayoría de Morena votó en contra de la propuesta, provocando el rechazo del personal y de legisladoras como Patricia Urriza, de Movimiento Ciudadano, quien advirtió un aumento de accidentes mortales este año. Ante la negativa oficial de garantizar su seguridad vial, los barrenderos advirtieron que saldrán a manifestarse a las calles.
