tva (1).png

Casi 90 años después de su desaparición, una expedición buscará en el Pacífico los restos del avión de Amelia Earhart

Una expedición de 16 especialistas buscará en la isla de Nikumaroro el avión de Amelia Earhart, después de detectar por satélite algo que podría ser restos del fuselaje.

Harán expedición para investigar restos vistos por vía satélite
|Getty Images

Una misión que contará con 16 especialistas zarpará el próximo 7 de octubre de 2026 desde Tarawa, capital de la isla de Kiribati, para localizar los restos del avión Lockheed Electra 10-E en el que desapareció la aviadora estadounidense Amelia Earhart en julio de 1937.

Esta exploración, coordinada por el Instituto del Legado Arqueológico (ALI) en conjunto con la Fundación de Investigación de Purdue y la Universidad de Purdue, también será marítima e inspeccionará una anomalía detectada en imágenes satelitales dentro de la laguna de la remota isla de Nikumaroro, a más de 1.500 kilómetros de distancia en el océano Pacífico.

La "Expedición Objeto Taraia" había sido pospuesta en 2025. El equipo multidisciplinario, conformado por arqueólogos subacuáticos, buceadores de rescate, expertos en logística y documentalistas, prevé navegar durante seis días hasta la isla deshabitada para reconocer el relieve marino y determinar si la estructura detectada es del tren de aterrizaje o al fuselaje de la aeronave desaparecida.

¿Quién fue Amelia Earhart?

Amelia Earhart fue una de las aviadoras más influyentes de la historia y una figura clave en la lucha por los derechos de la mujer en el siglo XX. Nacida en Estados Unidos en 1897, se convirtió en una leyenda de la aviación mundial al transformarse en la primera mujer en volar sola a través del océano Atlántico en 1932, hazaña a la que sumó múltiples récords de velocidad y distancia que desafiaron las convenciones de la época.

Además de su faceta como piloto, se desempeñó como consejera académica en la Universidad de Purdue, impulsando el acceso de las mujeres al ámbito científico y aeronáutico. Su misteriosa desaparición en julio de 1937 en el océano Pacífico, mientras intentaba completar la vuelta al mundo a bordo de su avión Lockheed Electra, consolidó su mito y la convirtió en un símbolo perdurable de la pasión por la exploración y la equidad de género.

Hipótesis sobre aterrizaje en una isla

La travesía fundamenta su plan de trabajo en la llamada hipótesis de Nikumaroro, la cual sostiene que Amelia Earhart y su navegante Fred Noonan no se estrellaron en mar abierto, sino que lograron realizar un aterrizaje forzoso en el arrecife de la isla tras desorientarse en su ruta hacia la Isla Howland durante su intento de circumnavegar el globo. Diversos archivos históricos documentan que triangulaciones radiográficas realizadas en 1937 por la Armada de los Estados Unidos, la Guardia Costera de los Estados Unidos y la aerolínea Pan American World Airways ubicaron transmisiones de auxilio emitidas desde ese punto geográfico días después de su extravío.

Asimismo, la investigación retoma los hallazgos de restos óseos recuperados en el atolón en 1940, los cuales fueron reanalizados por el antropólogo Richard Jantz de la Universidad de Tennessee, concluyendo que la morfología coincida en un 99% con las proporciones físicas de la aviadora. Durante exploraciones terrestres previas en la zona, arqueólogos recuperaron artefactos de fabricación estadounidense datados en la década de 1930, como partes de calzado femenino, recipientes de cosméticos y fragmentos de botellas médicas, reforzando la teoría de que los tripulantes sobrevivieron un tiempo como náufragos.

Amelia trabajó en la universidad que ahora coordina la búsqueda del avión

La Universidad de Purdue se involucró en esta expedición gracias a la relación histórica que tuvo con la pionera de la aviación, quien se desempeñó como consejera de carreras para mujeres y asesora del Departamento de Aeronáutica de la institución desde 1935. A través de fondos de la propia casa de estudios se financió la adquisición del Lockheed Electra, apodado por la propia Earhart como su "laboratorio volador". La delegación universitaria en la expedición incluirá al vicepresidente sénior Steve Schultz y a los exalumnos Sirisha Bandla y Marc Hagle.

El equipo proyecta instalar estaciones meteorológicas, sensores de marea y conectividad satelital para facilitar futuras excavaciones arqueológicas en el atolón. De confirmarse la autenticidad de los restos del avión mediante imágenes submarinas durante la tercera semana de octubre, la Universidad de Purdue coordinará una segunda misión de rescate en 2027 para extraer la aeronave de la laguna y trasladarla a su campus principal para su preservación e exhibición pública permanente.

Tags relacionados