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La prisión invisible de la información: Así es el control total de los medios en Corea del Norte

La prisión invisible de 26 millones de personas: Televisión, radio e internet bajo el mando absoluto de Kim Jong Un. Conoce los riesgos del control de la información.

¿Sabes cuál es el país en donde la prensa está más controlada en todo el mundo? Spoiler: no es Venezuela, no es Cuba, no es Nicaragua, es Corea del Norte. Lo que pasa ahí es tan extremo que cuesta hasta trabajo creerlo. En Corea del Norte, todos los medios de comunicación son propiedad del Estado: la televisión, la radio, los periódicos, todo, incluso la internet, y todos repiten exactamente lo mismo: lo que el líder supremo Kim Jong-Un quiere que la gente escuche. No hay noticias del mundo, no hay críticas al gobierno, no hay preguntas incómodas; solo propaganda, exaltación del líder y la versión oficial de la realidad.

¿Y qué pasa si un periodista se equivoca? Desde los años 90, al menos 40 periodistas fueron enviados a campos de trabajo forzado por cometer errores como escribir mal el nombre de un alto funcionario para el Gobierno. Eso es sospechoso, pero lo más escalofriante no es lo que le pasa a los periodistas, es lo que le pasa a la gente común. En Corea del Norte está prohibido tener acceso a medios extranjeros.

El Gobierno hace inspecciones casa por casa sin avisar, buscando teléfonos, dispositivos o cualquier cosa que te pueda conectar con la información del exterior. Si te encuentran viendo una película extranjera o leyendo un periódico extranjero, vas directo a la cárcel; si te encuentran escuchando una radio de otro país, vas a un campo de concentración; y si te encuentran con información que el Gobierno no aprobó, tu vida se acaba.

¿Y qué sabe un norcoreano de su propio país? Pues sólo lo que el Gobierno le dice: no sabe cuánta gente pasa hambre en verdad, no sabe qué pasa en el mundo, no sabe nada que Kim Jong-Un no haya aprobado primero. Eso no es ignorancia: es una prisión invisible que rodea a 26 millones de personas. Y tú dirás, ¿eso a mí qué? Pues te debería importar, porque Corea del Norte no llegó ahí de un día para otro; llegó paso a paso, restricción por restricción, siempre con una razón, siempre con el discurso de que es para protegerte y siempre por el bien de la nación.

El camino empieza cuando el Gobierno decide que tiene el derecho de controlar lo que su gente debe saber y termina en Corea del Norte. Así que cuídate mucho de un gobierno que decide lo que puedes saber y lo que no, porque el que controla tu información te controla a ti, y cuando te das cuenta, ya es demasiado tarde.