El concejo municipal de Ottawa, en Canadá, está evaluando el cambio de nombre de la avenida Trump, una calle residencial ubicada en el barrio de Central Park que se llama así desde hace 25 años. La propuesta surge en medio de un escalamiento en las disputas comerciales y de aranceles entre la administración del presidente Donald Trump y el gobierno canadiense.
La medida municipal cobró fuerza luego de que el mandatario de Estados Unidos firmara un decreto para renombrar de forma unilateral el Lago Ontario como "lago América", lo que generó malestar entre diplomáticos y autoridades locales en Canadá.
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— Jumbarrawa (@jumbarrawa) August 28, 2026
Canadian officials consider naming street ‘Obama Ave’ to troll Trump https://t.co/uhhISLHRHQ
Estos son los nombres que la gente ha votado
Entre las alternativas planteadas por los concejales e impulsadas por miembros de la comunidad destacan propuestas políticas, satíricas e identitarias:
Se han sugerido nombres como Avenida Obama, Avenida Pelosi, Avenida Rosie O’Donnell y Avenida Taco —término derivado del acrónimo informal en inglés Trump Always Chickens Out—.
Alternativas centradas en la identidad canadiense como Avenida Ontario, Avenida Canadá, Avenida Beaver (Castor), Avenida Ganso de Canadá y Avenida Golfo de México.
El concejal de Ottawa, Tim Tierney, aclaró que el cambio no será inmediato porque es necesario el respaldo de más del 50 % de los residentes de la calle y una consulta pública, proceso que se definirá tras las elecciones municipales programadas para octubre.
Todo por las disputas comerciales entre ambos países
Un intento previo por modificar el nombre de la calle en 2021 concluyó sin acuerdo, debido a que muchos vecinos prefirieron evitar los trámites administrativos vinculados a la actualización de su domicilio legal. Sin embargo, las recientes fricciones en torno al comercio bilateral y las declaraciones sobre el lago Ontario reabrieron la discusión en Ottawa.
Pese al debate mediático, autoridades locales señalaron que el tema del nomenclátor urbano no debe distraer la atención de los asuntos prioritarios en la agenda entre Canadá y Estados Unidos, enfocada actualmente en las negociaciones de aranceles y acuerdos de importación.
