Una experta de Naciones Unidas dijo que el trato dado por el gobierno de Estados Unidos a los presos de Guantánamo es cruel, inhumano y degradante según el derecho internacional y pidió a Washington que se disculpe y ofrezca reparaciones.
Fionnuala Ní Aoláin, relatora especial de la ONU para la promoción y protección de los derechos humanos y las libertades fundamentales añadió: "El gobierno de Estados Unidos debe proporcionar de forma urgente una resolución judicial, disculpas y garantías de no repetición".
También dijo que las reuniones que sustuvo con los prisioneros de Guantánamo le permitió determinar que varios registran daños irreparables que se derivan de prácticas sistemáticas de tortura. Esto le dejó saber que se utilizó indebidamente la coerción y vigilancia para hacer daño a los reos.
Sobre esta declaración de una alta funcionaria de las Naciones Unidas, el Pentágono no ha emitido ningún comentario.
La prisión de Guantánamo fue creada en 2002 por el entonces presidente de Estados Unidos, George Bush, para alojar a presuntos militantes extranjeros tras los atentados del 11 de septiembre. Su población alcanzó un máximo de unos 800 reclusos antes de empezar a reducirse.
El Presidente Joe Biden ha dicho que quiere cerrar el centro, pero aún no ha presentado un plan para hacerlo, y quedan unos 30 presos. Los comentarios del experto independiente se suman a las recientes críticas de la Cruz Roja y otro organismo de la ONU.
La relatora de la ONU, por otro lado, elogió a Washington por el acceso que le concedió a la prisión de Guantánamo. "Pocos Estados exhiben ese tipo de valentía", dijo.
La investigadora de la #ONU, Ní Aoláin, dijo que su visita a #Guantánamo constituía la primera vez que un gobierno estadounidense le permitía a un investigador de la #ONU acudir a la instalación, que comenzó a operar en 2002. https://t.co/qg26iBr5lY
— Voz de América (@VozdeAmerica) June 27, 2023
¿Qué más dice el informe sobre Guantánamo?
En la prisión de Guantánamo, Ní Aoláin se reunió también con detenidos repatriados y reasentados y sus familias, así como con funcionarios gubernamentales de otros países.
Durante las conversaciones en Guantánamo recibió señalamientos de graves deficiencias en la provisión de los medios esenciales que los ex detenidos necesitan para vivir una vida digna, incluida la identidad legal, la atención médica, la educación, la vivienda, la reunificación familiar y la libertad de movimiento.
La relatora especial de la ONU también afirmó que estas deficiencias registradas en Guantánamo contravienen las obligaciones de Estados Unidos en virtud del derecho internacional contraídas antes, durante y después de la transferencia de los detenidos, incluso en lo que respecta a la no devolución.
Agregó que estas obligaciones son mayores porque el individuo ha sido torturado bajo su custodia, en este caso en Guantánamo, requiere que se le garantice una rehabilitación adecuada.
Una vez transferidos, los presos en Guantánamo son dejados a su suerte, solos, vulnerables a la penuria, la exclusión social, el estigma y la inferencia gubernamental.
La experta destacó que el gobierno de Estados Unidos no tiene un sistema adecuado para abordar el bienestar de los trasladados en Guantánamo, o la falta de respeto por parte de los gobiernos a sus derechos, y añadió que la gran mayoría de los ex prisioneros siguen sufriendo violaciones continuas de sus garantías fundamentales.