Explosión fatal.En San Francisco de Tepojaco, Cuautitlán Izcalli, Estado de México (Edomex), lo que debía ser una procesión de alegría y fe durante las fiestas patronales se transformó en una escena de horror cuando un vehículo cargado con pirotecnia explotó en medio de decenas de personas, entre ellas niños que festejaban con sus familias.
“Se escuchó como si fuera una bomba”, relató un testigo. El estallido dejó un saldo de 24 personas lesionadas, cinco de ellas en estado delicado. Entre las víctimas, la más desgarradora: Alejandro, un joven de tan solo 16 años, quien falleció mientras recibía atención médica.
Alejandro era monaguillo de la parroquia San Francisco de Asís, donde hoy su cuerpo es velado entre el llanto y la incredulidad de su comunidad.