En México se registran 32 extorsiones diarias, afectando gravemente al sector comercial. Siete de cada diez negocios han recibido llamadas o mensajes, y en dos de cada diez casos los delincuentes se presentan en persona. Ante esta situación, muchos comerciantes prefieren cerrar sus negocios antes que enfrentar una amenaza constante.
Para protegerse, los comercios del país destinan más de 60 mil millones de pesos anuales en medidas de seguridad, como cámaras y vigilancia privada, llegando a representar hasta el 10% de sus ventas.
Denunciar este delito también conlleva riesgos: una organización señaló haber perdido a tres líderes por hacerlo. Esta problemática genera el cierre de negocios y pérdida de empleos, por lo que los comerciantes exigen una respuesta contundente por parte del gobierno.