El proceso interno del partido oficialista en San Luis Potosí ha derivado en una auténtica tormenta política ante las constantes provocaciones e irrupciones de Gerardo Sánchez Zumaya.
El empresario, investigado por presuntas operaciones de lavado de dinero y huachicol fiscal, así como por sus vínculos con círculos de poder guinda, se ha dedicado a reventar asambleas partidistas y forzar su presencia entre la militancia estatal. Pese a haberse registrado formalmente como aspirante de las filas del Partido del Trabajo (PT) al verse acorralado por los escándalos judiciales, el polémico personaje insiste en incidir a la fuerza en las decisiones de Morena, avivando una ruptura interna que el oficialismo no ha logrado contener.
¡Las fracturas dentro de @PartidoMorenaMx comienzan a hacerse evidentes! ‼️
— Azteca Noticias (@AztecaNoticias) September 3, 2026
En San Luis Potosí, las divisiones internas de @PartidoMorenaMx son cada vez más visibles, y uno de los principales protagonistas es Gerardo Sánchez Zumaya, aspirante a la gubernatura, cuya participación… pic.twitter.com/zmPpgOjjh3
A través de una abierta e ilegal campaña adelantada, los simpatizantes de Sánchez Zumaya han generado caos en diversos puntos de la entidad tratando de imponer su candidatura y boicotear los eventos organizados por la estructura guinda. Las acciones del aspirante petista, quien presume abiertamente de librar intentos de bloqueo y desafía a las dirigencias, han dejado en evidencia no solo la fragilidad de las filas oficialistas para mantener la disciplina, sino también la simulación de alianzas que priorizan ambiciones personales por encima de los lineamientos electorales en la contienda por el gobierno potosino.