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30 años de Hechos: Así comunicó Javier Alatorre la deportación de Carlos Ahumada procedente de Cuba

30 años de Hechos: Así comunicó Javier Alatorre la deportación de Carlos Ahumada, el empresario de origen argentino que llegó procedente de Cuba.

La carrera profesional de Javier Alatorre siempre se ha visto involucrada por una serie de sucesos que marcaron la historia de México y el mundo, en este aniversario número 30 de Hechos, te recordamos cómo fue que nuestro compañero Javier Alatorre comunicó acerca del traslado de Carlos Ahumada desde Argentina a México.

Carlos Ahumada fue deportado por el gobierno de Cuba en 2004

Carlos Ahumada, empresario de origen argentino, llegó a México durante la jornada del 28 de abril de 2004 luego de ser deportado por el gobierno de Fidel Castro en Cuba.

Ahumada fue ingresado al reclusorio a disposición de un juez penal de la CDMX, para responder por la acusación de haber recibido recursos económicos de parte de algunos jefes delegacionales de la capital del país, por obras que nunca llevó a cabo o que no contaban con la debida justificación y respaldo en contratos y documentación de una forma legítima.

En aquella ocasión la Procuraduría de Justicia del entonces Distrito Federal, rastreó cuentas de empresas fantasmas, una de ellas representada por su chofer. La Contraloría del gobierno capitalino descubrió una serie de anomalías, mientras que la Procuraduría rastreó las rutas que ese dinero recorría para llegar a una cuenta que solo Ahumadapodía disponer.

Carlos Ahumada se refugió en La Habana pero fue deportado

Cabe recordar que Carlos Ahumada se refugió en la capital de Cuba ya que pensó que la solicitud internacional de su aprehensión no iba a darle alcance en la isla caribeña, sin embargo el gobierno de Fidel Castro lo detuvo y luego de una serie de interrogatorios, decidió deportarlo a México, en donde se le esperaba con una orden de aprehensión.

Ahumada “saltó a los reflectores” luego de que medios de comunicación revelaron videos en una serie de escándalos cuya finalidad era la de desprestigiar al gobierno capitalino; pero en los que se exhibió a funcionarios y personajes en situaciones que provocaron desconfianza y sospechas. Aunque los videos no tenían una aportación para efectos legales respecto de la comisión de algún delito, fueron determinantes en la opinión pública.