¿Te imaginas que el agua sucia de las tortillas se convierta en combustible y agua reutilizable? Un grupo de científicos del Instituto de Ingeniería de la UNAM y del Tecnológico de Monterrey lo hicieron posible al desarrollar una tecnología capaz de transformar el nejayote, el residuo líquido de la nixtamalización del maíz en tortillerías, en una fuente real de recursos.
Probado con éxito en una tortillería de Puebla, este sistema destruye hasta el 99 por ciento de los contaminantes del efluente. Lo más impresionante es que, en lugar de ser un problema ambiental, el desecho ahora genera biogás, hidrógeno y agua lista para otros usos industriales.
Gracias a este proceso, lo que antes era un problema ambiental severo se convierte ahora en una vía para generar biogás o hidrógeno y recuperar agua apta para usos no potables.
Economía circular y el aprovechamiento total del proceso tradicional
El proyecto representa una aplicación directa de la ingeniería orientada a la economía circular y al aprovechamiento absoluto de los subproductos generados en la industria alimentaria tradicional.
Al convertir un desecho de alta carga orgánica en insumos útiles para la industria, los investigadores buscan reducir drásticamente el impacto ecológico de los establecimientos dedicados a este sector en el país.
De esta manera, la ciencia nacional demuestra que es posible dar un giro total al manejo de los recursos, transformando los tradicionales pasivos contaminantes de la cadena del maíz en oportunidades tangibles de desarrollo tecnológico y cuidado ambiental.
