La ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Lenia Batres Guadarrama, volvió a colocarse en el centro de la controversia en redes sociales tras publicar un mensaje en el que presumió haber recogido su título de Doctora en Derecho Constitucional por la Universidad Tepantlato. Durante su pronunciamiento, la funcionaria justificó la difusión de su documento al señalar que no lo hacía por ostentar, sino para responder a lo que calificó como ataques de “periodistas carroñeros”. Sin embargo, su publicación desencadenó de inmediato una ola de críticas, cuestionamientos e irónicos memes por parte de las personas que pusieron en duda la legitimidad y calidad de sus grados académicos.
Las reacciones en redes sociales revivieron la polémica en torno al vertiginoso historial académico de la ministra, a quien usuarios y analistas han apodado “la ministra del acordeón”. Los seńalamientos recuerdan que en un periodo de apenas cuatro años Batres acumuló dos maestrías y dos doctorados, un ritmo de titulación inusualmente acelerado que ha generado dudas sobre la rigurosidad de dichos programas de estudio. Pese al descontento y las burlas generadas en la opinión pública, la ministra sostuvo que las críticas en su contra forman parte de campañas dirigidas por parte de sus detractores.
Doctorado de Lenia Batres ocasiona burlas y críticas en redes
El anuncio de su nuevo título académico encendió de nuevo el debate sobre la formación profesional de los integrantes del máximo tribunal del país. Diversas personas remarcaron el contraste entre la exigencia técnica para ocupar una ponencia en la Suprema Corte y la rapidez con la que Batres ha obtenido múltiples posgrados en instituciones privadas con escasa tradición en la investigación jurídica de alto nivel.
Lejos de acallar las dudas sobre su perfil profesional, la réplica de Batres contra los medios de comunicación avivó la conversación digital, donde analistas y usuarios reiteraron que la ostentación de títulos acelerados no justifica sus múltiples y seguidas pifias.