Si hay un lugar donde la fiesta no necesita demasiada invitación, es La Merced; desde la madrugada, el cazo estaba listo y los pasillos comenzaron a llenarse para celebrar a “La Meche”.
El emblemático mercado de la Ciudad de México cumplió 69 años y sus locatarios lo festejaron como saben hacerlo: con tradición, música, baile y, sobre todo, mucho agradecimiento.
De las mañanitas al bailongo
La celebración arrancó con las tradicionales mañanitas a la Virgen de la Merced, acompañada de altares llenos de flores y colores. Después vino la misa, un momento para agradecer, pedir protección y reconocer el esfuerzo de generaciones enteras.
Y luego sí: llegó el bailongo.
El sonidero convirtió pasillos y andadores en una auténtica pista de baile, mientras comerciantes y familias se sumaban a la celebración.
Para los locatarios, La Merced es mucho más que un mercado. Rocío, quien lleva 43 años trabajando ahí, destacó que entre comerciantes han formado una gran familia.
Son cuatro generaciones las que, en algunos casos, han dedicado su vida al comercio en este lugar.
Entre baile, tradición y recuerdos, La Merced volvió a celebrar su historia con una idea muy clara: aquí, llueva o truene, la fiesta continúa.¡Se prendió La Meche! La Merced celebra 69 años entre baile y tradición