Un misil balístico ruso Iskander lanzado desde Vorónezh impactó en una vivienda de la aldea rural de Radushne, en la región ucraniana de Dnipro, durante la madrugada de este jueves 30 de julio de 2026.
El ataque provocó que la estructura colapsara por completo y acabó con la vida de al menos seis miembros de la familia Voronov, los dos padres y cuatro menores de edad, así lo informaron las autoridades locales tras el retiro de los primeros cuerpos de entre los escombros.
La alerta sobre el impacto se difundió en grupos comunitarios locales cuando Matviy Voronov, uno de los hijos que no se encontraba en el inmueble, preguntó en redes sociales por el paradero de sus familiares. Vecinos que acudieron al lugar confirmaron que la construcción quedó reducida a sus cimientos. La administración militar de Kryvyi Rih detalló que al momento del ataque se encontraban dentro de la casa diez personas: los padres Olena (41 años) y Artem (47 años), siete de sus hijos de entre 6 y 17 años, y un nieto de un año y medio, cuyo padre combate en las fuerzas armadas de Ucrania.
Today, the Russians used their ballistic missile to destroy an ordinary house belonging to an ordinary family in Radushne, near Kryvyi Rih, in our Dnipro region. It was the Voronov family: mother Olena, father Artem, seven children – Mark, Dominika, Zakharii, Azarii Ilai,… pic.twitter.com/91Nz9sdPil
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) July 30, 2026
Siguen buscando víctimas
Los equipos de emergencia continúan trabajando en el sitio para ubicar a las cuatro personas restantes que se cree que estaban en la propiedad al momento de la explosión. Las autoridades locales advirtieron que las probabilidades de hallar sobrevivientes son pocas y que se requerirán pruebas de ADN para la identificación de los restos. Entre los restos del inmueble, los rescatistas localizaron con vida al perro de la familia.
El impacto en Radushne formó parte de un ataque aéreo registrado durante la noche del miércoles y la madrugada del jueves, en el que Rusia disparó más de 70 misiles —en su mayoría balísticos— y 280 drones contra distintas localidades de Ucrania. Aunque el Ministerio de Defensa de Rusia sostuvo que las operaciones estuvieron dirigidas contra objetivos militares, las inspecciones sobre el terreno en Dnipro confirmaron la destrucción de infraestructura residencial civil.
Ucrania exige defensas aéreas
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, habló sobre este caso para insistir a los países aliados en la entrega urgente de interceptores para los sistemas de defensa Patriot, el único equipamiento capaz de neutralizar proyectiles que alcanzan velocidades de hasta siete veces la del sonido y transportan hasta 700 kilogramos de explosivos, como los Iskander. El mandatario señaló que la falta de cobertura aérea expone de forma directa a las poblaciones rurales alejadas de las grandes ciudades.
De acuerdo con testimonios de residentes de Radushne, los Voronov eran una familia numerosa conocida por su participación en la comunidad local y su adscripción a la fe cristiana. El menor de año y medio que figuraba entre los ocupantes de la vivienda permanecía bajo el cuidado de sus abuelos debido al despliegue militar de su padre. Las labores de remoción de escombros en la parcela continúan bajo la supervisión de la policía regional y los servicios de rescate.
Last night, a Russian missile strike on Radushne in the Dnipro region killed parents and three children. Two more children were pulled alive from under the rubble. It was an ordinary home, blown into smithereens by a ballistic missile... Rescue efforts are also underway in Lviv… pic.twitter.com/htxpbenMrA
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) July 30, 2026
