Tras darse a conocer el duro informe de la prueba PISA 2025 del organismo internacional OCDE, la dirigencia nacional de Morena salió al paso para intentar justificar los números rojos del sistema educativo mexicano. La presidenta del partido, Ariadna Montiel, justificó el rezago por los efectos del confinamiento por la pandemia de Covid-19, recordando que las y los alumnos estudiaron a distancia durante dos años
Al poner de ejemplo las dificultades de su propia hija con el aprendizaje básico, Montiel afirmó que las herramientas digitales no bastaban en etapas formativas clave, aunque sostuvo con optimismo que el gobierno se encuentra "en el camino correcto" para recuperar puntos en la prueba.
Quieren culpar a la pandemia por el fracaso educativo en el país
— Manuel Lopez San Martin (@MLopezSanMartin) September 8, 2026
La dirigente de Morena, Ariadna Montiel, trató de justificar así los resultados de la prueba PISA 2025
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Sin embargo, las cifras oficiales exhiben un deterioro sostenido que desmonta la narrativa del oficialismo tras ocho años bajo los esquemas de la Nueva Escuela Mexicana. Al comparar los indicadores históricos, México cayó estrepitosamente en Matemáticas al pasar de 409 puntos en 2018 a 388 en 2025 (-21 puntos), en Lectura descendió de 420 a 408 y en Ciencias retrocedió de 419 a 414.
Lejos de frenarse tras el regreso a clases presenciales, el colapso continuó entre 2022 y 2025 con una pérdida adicional de 7 puntos en Matemáticas y Comprensión Lectora, situando a la niñez mexicana en el penúltimo lugar de la OCDE y revelando que apenas el 30 % de las y los estudiantes alcanza las competencias fundamentales.
México, reprobado en la prueba PISA 2025, el resultado de ocho años de "La Nueva Escuela Mexicana de Morena"
El contraste entre las declaraciones de la dirigencia guinda y la evaluación del organismo internacional expone la profundidad de la crisis educativa en el país. Con puntajes globales de 414 en Ciencias, 388 en Matemáticas y 408 en Comprensión Lectora, todos ampliamente por debajo del promedio de los países miembros de la OCDE, México confirma una tendencia a la baja que no ha podido ser revertida por la Secretaría de Educación Pública (SEP).
