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“No pierdo la esperanza de tener luz": Maestra Lupita pide energía eléctrica para su escuela en Montemorelos

Conoce la historia de la maestra en Montemorelos que exige luz a la CFE tras 60 años de carencias en una escuela rural de Nuevo León.

Escuela en Montemorelos, Nuevo León.
Desde hace más de 60 años no hay luz en la escuela de Montemorelos.|Azteca Noticias.

Una maestra en Montemorelos, Nuevo León, además de llevar a sus alumnos a su escuela, pide que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) ofrezca el suministro de luz, ya que por más de 60 años no han contado con él.

Más de 60 años sin luz: el llamado de la maestra Lupita a la CFE

Guadalupe Noz Ortegón, conocida como Lupita, afirmó que personal de la CFE ya fue al plantel, pero les dieron pocas esperanzas de que les brinden el suministro de energía.

“No pierdo la esperanza. No pierdo la esperanza de tener luz”, declaró la docente a cámaras y micrófonos de Azteca Noticias.

La maestra Lupita pidió que las autoridades les ayuden a tener energía eléctrica a la escuela del Charco de la Anacua.

Las múltiples carencias que afectan a la escuela El Charco de la Anacua

La falta de electricidad se suma a otras carencias que afectan la calidad educativa en esta comunidad rural: los estudiantes tampoco cuentan con acceso a agua potable ni a un transporte escolar adecuado. A pesar de las limitaciones, la maestra Lupita continúa impartiendo clases y recorriendo diariamente hasta 40 kilómetros para llevar educación a los niños de la zona.

La docente explicó que seguirá gestionando los servicios necesarios para que los estudiantes accedan a una educación digna, pues considera que se la merecen. Su compromiso va más allá de las aulas: representa un símbolo de resistencia para una comunidad que ha vivido décadas en el olvido institucional.

"La Chilindrina": el transporte insuficiente para los alumnos de Montemorelos

Además de la falta de luz, la maestra Lupita enfrenta otro desafío diario: el transporte escolar. La camioneta que utiliza, apodada cariñosamente “La Chilindrina”, ya no es suficiente para trasladar a todos los estudiantes.

El incremento en el número de alumnos ha obligado a la docente a realizar dos recorridos diarios para recoger y dejar a los niños en la escuela. Esta situación evidencia la urgencia de mejorar la infraestructura y los servicios básicos en Charco de la Anacua, donde la educación depende del esfuerzo incansable de una maestra y su vieja camioneta.

Con información de Alejandro García.