La luz natural cumple una función importante en el organismo, pues ayuda a regular el reloj biológico que determina cuándo debemos estar despiertos y cuándo necesitamos dormir. Pasar demasiado tiempo en espacios cerrados y con poca iluminación puede alterar este equilibrio.
¿Qué pasa con tu cuerpo cuando recibe poca luz natural?
Cuando la luz del día llega a nuestros ojos, el cerebro recibe señales que ayudan a regular el ritmo circadiano, un ciclo interno relacionado con el sueño y la vigilia.
Este proceso también interviene en la producción de melatonina, hormona que prepara al organismo para descansar.
Por eso, permanecer durante muchas horas sin suficiente iluminación natural puede favorecer dificultades para dormir, somnolencia durante el día y menor energía.
La luz de la mañana ayuda a regular el reloj biológico
Recibir luz natural durante las primeras horas del día y mantener horarios regulares de descanso son hábitos que ayudan a sincronizar el reloj interno.
Además, la exposición a la luz también participa en procesos relacionados con el estado de ánimo.