El cambio climático trae consigo múltiples problemáticas y fenómenos meteorológicos; imagina que la atmósfera terrestre decide convertir una región entera en una gigantesca olla exprés, pues esta eventualidad ha ganado fuerza en las últimas décadas. Un término que se comienza a utilizar es el de la "cúpula térmica" y aquí te contamos su relación con el calor extremo.
Aunque el término no figura en algún manual científico, sí describe a la perfección un fenómeno implacable que azota a diversas regiones del planeta con altas temperaturas.
¿Qué es una cúpula térmica?
En esencia, una cúpula de calor es un sistema atmosférico de alta presión que se instala sobre un territorio y atrapa el aire durante días o semanas, donde impide que el aire vaya a la superficie y lo comprime contra el suelo, bloqueando la formación de nubes y es ahí cuando la radiación solar golpea.
Esta "olla exprés" que va desde las diferentes "capas del cielo", donde fluye la corriente en chorro, una banda de vientos fuertes impulsada por la rotación terrestre que, al debilitarse y estancarse, bloquea los patrones climáticos normales.
Este ciclo de retroalimentación hace que fenómenos meteorológicos el suelo reseco y caliente absorbe y devuelve más calor, alimentando la cúpula térmica y prolongando la agonía meteorológica hasta que la presión atmosférica finalmente logra disiparse.
El peligro se multiplica exponencialmente en regiones donde las comunidades no están preparadas, como ocurrió en 2021 durante la ola de calor en el noroeste de Norteamérica, una zona históricamente templada donde gran parte de los hogares carece de aire acondicionado.
Frente a este escenario impulsado por el calentamiento global, la adaptación ya no es una opción, sino una urgencia vital que exige habilitar centros de climatización, garantizar viviendas acondicionadas y rescatar espacios públicos para proteger a las poblaciones más vulnerables.
¿Dónde representa un problema la "cúpula térmica o cúpula de calor?
De acuerdo con ClimateCheck, "las olas de calor pueden ser especialmente problemáticas en zonas como el noroeste del Pacífico", donde los residentes no están acostumbrados a las altas temperaturas y carecen de la infraestructura necesaria para proteger a las poblaciones vulnerables de las enfermedades relacionadas con el calor.
Además, el hecho de que las viviendas no cuenten con aire acondicionado agudiza la problemática para ciertos sectores. ClimateCheck señala que centros de climatización, piscinas y playas puede ayudar a mitigar el peligro de las altas temperaturas.
