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¿Quién fue el “carnicero de Bosnia” que murió hoy a los 83 años mientras cumplía cadena perpetua?

Ratko Mladić, el “carnicero de Bosnia”, murió a los 83 años en La Haya. Conoce su perfil, su historial judicial y los trágicos pasajes de su vida.

Muere a los 84 años Ratko Mladić
|Reuters

El excomandante supremo del Ejército de la República Serbiobosnio, Ratko Mladić, conocido en la historia contemporánea como el "carnicero de Bosnia", falleció este 27 de agosto de 2026 a los 83 años en un hospital penitenciario de La Haya, Países Bajos.

El exmilitar serbobosnio se encontraba cumpliendo una pena de cadena perpetua impuesta por la justicia internacional tras ser hallado culpable de genocidio, exterminio, persecución y crímenes de guerra cometidos durante la cruenta desintegración de la antigua Yugoslavia.

Su muerte cierra el capítulo final del juicio contra una de las figuras más sanguinarias y polémicas del siglo XX en suelo europeo, cuya figura dividió profundamente a la opinión pública internacional y balcánica entre la condena por barbarie y la veneración ultranacionalista.

Así fue capturado y sentenciado

Tras mantenerse prófugo de la justicia internacional durante más de 15 años bajo el amparo de redes militares e identidades falsas, Ratko Mladić fue capturado en Serbia en mayo de 2011. El 3 de junio de ese mismo año compareció por primera vez ante el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY), encabezado por los jueces Christoph Flügge de Alemania, Alphons Orie de Países Bajos y Bakone Justice Moloto de Sudáfrica. Durante su primera audiencia, llamó las acusaciones en su contra de «repugnantes y monstruosas».

El 22 de noviembre de 2017, el tribunal lo declaró culpable de 10 de los 11 cargos imputados, destacando su rol estelar en la Masacre de Srebrenica y el Sitio de Sarajevo. Mladić fue expulsado de la sala de lectura tras proferir gritos y presentar picos de presión arterial.

El 8 de junio de 2021, la corte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) desestimó los recursos presentados por su defensa legal y confirmó la cadena perpetua de manera definitiva.
En varias ocasiones, la corte internacional rechazó las solicitudes para trasladarlo a clínicas en Belgrado, Serbia, al argumentar que el centro de detención en Scheveningen contaba con la infraestructura médica requerida para atender sus problemas cerebrovasculares.

Su infancia estuvo llena de tragedia y violencia

La personalidad de Ratko Mladić estuvo moldeada por el conflicto bélico desde su infancia. Nacido en Božanovići (actual Bosnia y Herzegovina) en 1943, su padre fue asesinado durante la Segunda Guerra Mundial por los "ustachis" croatas. Ingresó a la carrera militar a los 15 años y se graduó como el primero de su promoción en la Academia Militar Yugoslava KOV. Estratega admirador del pensador militar Carl von Clausewitz, aplicó tácticas ofensivas de gran agresividad en los frentes de Croacia y Bosnia.

Sin embargo, su perfil sicológico sufrió una alteración severa a raíz de una tragedia familiar. En marzo de 1994, su hija de 23 años, Ana Mladić, estudiante de medicina en Belgrado, se suicidó disparándose en la cabeza con la pistola personal del militar. Analistas y biógrafos coinciden en que la joven tomó la decisión tras leer publicaciones periodísticas en Serbia que detallaban las atrocidades cometidas por las tropas que su padre comandaba.

Tras la muerte de su hija, descrita por conocidos como el punto de quiebre en su salud mental, la conducta de Mladić se volvió irascible, desconfiada y extremista. Frente a las acusaciones internacionales, el exmilitar argumentó reiteradamente en entrevistas con medios como The New York Times que sus acciones respondían únicamente al "deber patriótico" de defender al pueblo serbio.

Héroe nacionalista para unos y rechazado por otros

El legado de Ratko Mladić genera un agudo contraste en la región de los Balcanes. Para las víctimas del conflicto, particularmente los supervivientes de las masacres en Srebrenica y la población de Sarajevo, su figura encarnó el terrorismo de Estado y la limpieza étnica deliberada.

En contraparte, para los sectores más radicales del nacionalismo serbio y habitantes de poblados como Pale o su natal Kalinovik, Mladić fue percibido como un "príncipe guerrero" y héroe defensivo. Tras su captura en 2011, miles de manifestantes se movilizaron en ciudades de Serbia y de la República Srpska bajo el lema "Héroe Serbio", reflejando una división sociopolítica que perdura hasta la actualidad.