tva (1).png

Después de Nicolás Maduro: ¿Sigue Raúl Castro?

Sobre el nombre de Raúl Castro hay décadas de represión documentada y un país empobrecido en nombre de una revolución que hace mucho dejó de serlo.

Raúl Castro fue acusado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos
Señalado de conspiración|AN

Raúl Castro es un dictador de noventa y cuatro años que nunca había respondido por nada. No por las ejecuciones de los primeros años. No por los presos políticos. No por los más de un millón de cubanos que desde 2022 abandonaron la isla, la mayor ola migratoria de su historia, porque quedarse era insoportable.

El régimen que lo destruyó todo

Lo que hizo tiene nombre: un país destruido.

Cuba no está sin electricidad porque Estados Unidos lo decidió. Cuba está sin electricidad porque Díaz-Canel gobierna un sistema que no produce, no reforma y no cede. Un sistema donde la infraestructura energética colapsó por abandono, por corrupción, por la incapacidad estructural de una economía planificada que dejó de funcionar hace décadas y que nadie en el poder tiene incentivo real de cambiar, porque cambiarla implicaría soltar el control.

Cuba no está sin gasolina porque alguien de afuera se la quitó. Está sin gasolina porque durante años vivió del petróleo venezolano subsidiado, construyó su supervivencia sobre la generosidad de otro régimen igualmente ineficiente, y cuando ese andamiaje se cayó, no había nada debajo. No había industria. No había diversificación. No había plan. Solo había discurso.

El pueblo pagó lo que el régimen decidió

El pueblo cubano carga hoy con el peso de 65 años de decisiones que nunca tomó. Ningún cubano votó por este sistema en una elección libre. Ninguno eligió que su hospital no tuviera medicamentos, que su hijo se fuera en balsa, que su vecino desapareciera después de una protesta. Eso no lo hizo Estados Unidos. Lo hizo el régimen.

Washington tiene sus motivos. Los tiene siempre. Pero esta vez, los motivos de Washington y la deuda histórica con el pueblo cubano apuntan al mismo hombre.

Décadas de poder absoluto, de represión documentada, de un país empobrecido en nombre de una revolución que hace mucho dejó de serlo.

Nicolás Maduro también creyó que nunca le iba a pasar nada... ¿será el turno de Raúl Castro?

Lo digo porque el Departamento de Justicia de Estados Unidos lo acusó formalmente: conspiración para matar ciudadanos estadounidenses, asesinato, destrucción de aeronaves. El hecho que sostiene la acusación ocurrió en 1996, cuando Raúl Castro era ministro de Defensa y dos avionetas del grupo de exiliados “Hermanos al Rescate” fueron derribadas.

Treinta años después fue acusado. No porque se haya descubierto algo nuevo, sino porque ahora conviene.

Ese momento es político. Pero que sea político no significa que sea injusto. A veces la justicia llega tarde y por las razones equivocadas. Eso no cambia lo que hizo.