Un ejemplar del tradicionalmente evasivo gato de Pallas (Otocolobus manul) fue grabado en las zonas altas de la provincia de Mazandarán, en el norte de Irán, un rarísimo registro de uno de los felinos salvajes menos estudiados del país.
El video fue captado en las alturas de Nava, río arriba de Lariján, y difundido en redes sociales por el entusiasta de la naturaleza Majid Batabi. Este encuentro con el gato ofrece valiosa información sobre la presencia de la especie en la región del extremo occidental acerca de su distribución en todo el mundo.
A rare Pallas’s cat was caught on camera roaming the mountains of northern Iran.
— Complex (@Complex) August 18, 2026
[🎥: @batebis ] pic.twitter.com/ANjuyPB2Lp
Es un gato verdaderamente peculiar
Conocido por su cara ancha y achatada, ojos redondos, orejas pequeñas y un pelaje excepcionalmente denso, el gato de Pallas posee una apariencia distintiva que le permite sobrevivir en los climas más rigurosos de su entorno.
Aunque la provincia de Mazandarán es famosa por sus bosques, el hábitat de este felino no depende de coberturas arbóreas densas. Prefiere estepas frías, terrenos rocosos y pastizales de alta montaña en las cordilleras de Alborz y Zagros.
En varias zonas de Irán, se ha documentado que utiliza cavidades en troncos de enebro como guarida y para resguardarse al momento de tener crías.
Es una especie solitaria y extremadamente evasiva, por lo que cada encuentro fortuito o registro en cámara trampa le da grandes pistas a la comunidad científica que lo estudia.
Se está acabando su hábitat natural
A nivel global, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica al gato de Pallas en la categoría de Preocupación Menor. Sin embargo, las poblaciones locales tienen cada vez más serios desafíos para sobrevivir. Entre sus principales amenazas se encuentra la pérdida de hábitat derivada de la fragmentación del territorio por la expansión de las actividades humanas. Además, la disminución progresiva de sus presas habituales se ha convertido en un factor de riesgo constante, al que se suma la depredación indirecta por ataques de perros pastores en zonas ganaderas.
Este avistamiento no solo brinda un vistazo a un felino difícil de documentar, sino que reitera la necesidad de profundizar la investigación y protección de los ecosistemas de alta montaña en Irán, donde diversas especies silvestres habitan lejos del alcance de los estudios científicos.
