Más de 11 mil agentes de seguridad patrullarán las calles de Londres con motivo de la coronación de Carlos III el sábado, el mayor acto ceremonial celebrado en la capital británica en 70 años, y están bien preparados para hacer frente a cualquier incidente, afirmaron las autoridades este el miércoles.
Las fuerzas de seguridad llevan meses preparándose para la coronación de Carlos III, al que asistirán un centenar de jefes de Estado y multitud de espectadores. Miles de militares participarán en una procesión.
Sin embargo, los antimonárquicos también tienen previstas manifestaciones en Trafalgar Square y a lo largo de toda la procesión.
El ministro de Seguridad, Tom Tugendhat, dijo a Times Radio que el acontecimiento es una de las operaciones de seguridad más importantes que ha montado nunca el país.
Carlos III, junto con su esposa Camilla, será coronado en la Abadía de Westminster el sábado y el subcomisario adjunto Ade Adelekan de la Policía Metropolitana de Londres dijo que no había información de ninguna amenaza específica para el evento.
Es probable que el mayor problema sean los manifestantes que intentan aprovechar la ocasión para poner en riesgo la seguridad poner de relieve sus causas, aunque una nueva ley aprobada esta semana otorga a la policía más poderes para hacerles frente.
Ataques a la seguridad de la monarquía
En junio, activistas por el clima causaron disturbios durante un desfile al inicio de las celebraciones del Jubileo de Platino de la difunta reina Isabel, y manifestantes han lanzado huevos a Carlos III en los actos celebrados desde que es Rey.
El grupo de campaña Republic afirmó que seguía planeando organizar protestas a pesar de haber recibido una carta del Ministerio del Interior en la que se exponían los nuevos poderes policiales, una medida que, en su opinión, "podría interpretarse como intimidación".
Three days to go... #Coronation pic.twitter.com/lNu6Yhf3El
— The Royal Family (@RoyalFamily) May 3, 2023
Recientemente un hombre fue arrestado bajo el cargo de portar un arma ofensiva y violentar la seguridad, luego de arrojar objetos sospechosos en las puertas del Palacio de Buckingham.
Las autoridades recogieron todos los objetos y los llevaron a realizar exámenes especializados. En tanto, el sujeto fue arrestado bajo sospecha de posesión de un arma ofensiva. El acto ocurrió a unos días de la coronación de Carlos III, por lo que encendió las alarmas en el palacio de Buckingham.