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Terremoto devastador en Colombia: se contabilizan 181 fallecidos en la carrera contra el tiempo para encontrar sobrevivientes

Un sismo de magnitud 7.4 sacudió el oeste de Colombia, dejando hasta el momento más de 181 muertos y a comunidades del Chocó aisladas y sin ayuda.

Terremoto en Colombia
|Reuters

Un terremoto de magnitud 7.4 sacudió el oeste de Colombia este lunes 10 de agosto de 2026, dejando un saldo preliminar de al menos 181 muertos y cerca de mil heridos en las principales ciudades del occidente del país.

El epicentro del terremoto fue en el municipio de San José del Palmar, una zona montañosa del departamento del Chocó, afectando con fuerza a centros urbanos como Cali, Pereira, Manizales y Quibdó, así como a la capital, Bogotá. Ante la magnitud de la devastación, el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, declaró el estado de desastre nacional para coordinar la atención de la emergencia y recibir apoyo internacional.

Los equipos de rescate, bomberos y voluntarios han trabajado a marchas forzadas durante toda la noche y la jornada del martes entre los escombros de más de 5,000 edificaciones dañadas. La Asociación Colombiana de Ciudades Capitales reportó que Cali concentra el mayor número de víctimas mortales con al menos 95 fallecidos, 949 heridos y cerca de 240 personas atrapadas, seguida por Pereira con 55 muertos, Quibdó con nueve y Manizales con cinco. Las autoridades locales advierten que la cifra de fallecidos continuará incrementándose a medida que avancen las labores de remoción de detritos.

Hay comunidades indígenas aisladas y sin suministros

Mientras los esfuerzos de búsqueda se concentran en las grandes metrópolis, la situación en las áreas rurales cercanas al epicentro es crítica debido al aislamiento geográfico. Víctor Chamapuro, líder indígena de la reserva Wounaan "Buenavista" en el Litoral del San Juan (Chocó), denunció que la ayuda gubernamental no ha logrado llegar a su territorio. Las viviendas de la comunidad, construidas mayoritariamente con madera y láminas, colapsaron por completo, obligando a las familias a pernoctar al aire libre sin acceso a medicinas ni alimentos. El acceso a la reserva requiere una travesía en lancha de cinco horas desde el puerto de Buenaventura, lo que dificulta la llegada de los brigadistas.

Representantes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través del Programa Mundial de Alimentos (PMA), señalaron que la distribución de comida e insumos básicos será determinante en los próximos días para evitar una crisis de hambruna en el occidente colombiano. Nils Grede, director del PMA en Colombia, advirtió que el impacto logístico podría igualar las complicaciones del reciente sismo ocurrido en Venezuela, donde más de medio millón de habitantes en zonas remotas quedaron desconectados de las redes de abastecimiento.

Cientos han perdido su hogar

La violencia del sismo provocó escenas de terror en varios departamentos. En Pereira, familias enteras debieron evacuar de emergencia ante el derrumbe de estructuras de viviendas. Habitantes locales describieron la sacudida como una experiencia angustiante marcada por la interrupción total de las telecomunicaciones y la incertidumbre sobre el estado de niños y familiares en escuelas y centros de trabajo. En Bogotá y Medellín, residentes de edificios de gran altura reportaron movimientos intensos durante más de dos minutos, lo que provocó evacuaciones masivas hacia la vía pública.

El sismo también causó severos daños en la infraestructura pública, hospitales y templos religiosos. En la ciudad de Cali, feligreses y cuerpos de socorro se congregaron en los alrededores de la parroquia del barrio Tequendama, cuya estructura colapsó parcialmente, para realizar jornadas de oración mientras los bomberos intentaban rescatar a personas atrapadas bajo bloques de concreto.

El Papa León XIV se solidarizó desde el Vaticano

La comunidad internacional ha comenzado a movilizar recursos para atender la emergencia en suelo colombiano. La Unión Europea, a través de la alta representante Kaja Kallas, anunció la activación del servicio satelital Copernicus para cartografiar los daños y facilitar las labores de rescate en terrenos de difícil acceso. Asimismo, el bloque europeo liberó fondos de emergencia destinados a la Cruz Roja y activó el mecanismo de asistencia consular para la evacuación de ciudadanos extranjeros.

Desde la Ciudad del Vaticano, el Papa León XIV envió un mensaje de condolencias a través de la Conferencia Episcopal Colombiana, expresando su cercanía espiritual con las familias de las víctimas y su reconocimiento a los cuerpos de rescate. Países de la región han ofrecido el envío de brigadas especializadas en búsqueda urbana y perros de rescate para sumarse a los operativos en las zonas más golpeadas de Cali y Pereira.