Barcos y helicópteros rastrearon en el océano frente a la playa de Sorrento, en los suburbios del norte de la ciudad de Perth, Australia, tras el ataque de un tiburón; sin embargo, las autoridades policiales no especificaron si se habían encontrado posibles restos.
Turistas y locales de la zona presenciaron el ataque del tiburón
La policía afirmó que el nadador murió como consecuencia del ataque. Un testigo, identificado como Darrel, mencionó a un medio australiano que la víctima estaba nadando con un amigo que se encontraba traumatizado luego del episodio. "Me quedé impactado", comentó Darrel.
Por otro lado, Ingrid Mitchell, que frecuenta la zona, indicó que este tipo de escenas son muy duras, porque en el ataque, la víctima fue “destrozada”.
Otros testigos informaron haber visto sangre en el agua y compartieron con autoridades los detalles del ataque del tiburón hacia el nadador, así como expresiones de notar sangre.
Residentes locales resaltaron que llegaron a la playa poco después de haber escuchado sobre que alguien había sido mordido por un tiburón.
Esta no es la primera vez, ya ha habido otros registros de ataques de tiburón en 2026
Registros anteriores señalan otros cinco ataques mortales de tiburones este año. Como el ataque hacia un niño de 12 años tras ser mordido por un tiburón mientras nadaba en el puerto de Sydney en enero. Este ataque le costó la vida, por lo que las autoridades cerraron decenas de playas de la ciudad.
En adición, tres buceadores también murieron tras ser atacados en incidentes separados entre mayo y junio: dos en Australia Occidental y el tercero en Queensland.
Por último, en junio, una mujer fue atacada por un tiburón en una de las playas más visitadas de Australia, en Sydney. La maestra explicó en su momento que le dio un golpe al depredador antes de que la arrastrara más bajo el agua, y afortunadamente logró sobrevivir.
México no se queda atrás, los tiburones no se pierden de vista
En diciembre de 2025, autoridades de Guerrero hallaron a un hombre que sufrió de aparentes mordeduras de tiburón las cuales terminaron por provocarle la muerte. Desafortunadamente, no se encontraba rastro alguno de letreros o advertencias de la presencia de estos depredadores.
