Lautaro tiene una vida perfecta hasta el día en que se le aparece la muerte, haciéndole saber que sólo tiene Un Día Para Vivir, a menos que realice un pendiente que le dé tiempo de vida. Aunque al principio pensó que se trataba de otro pendiente, Lautaro analiza de qué se trata y comienza a moverse rápidamente para solucionarlo y ganar más tiempo de vida. Pero el querer solucionarlo rápido únicamente para ganar tiempo, y no por hacer bien, le puede salir contraproducente.