En el boxeo no existe la memoria larga. Solo importa el presente. Andy Ruiz Jr. lo sabe y lo siente. Aquel boxeador mexicano-estadounidense que en 2019 estremeció al mundo al destronar a Anthony Joshua hoy vive una realidad distinta: la del peleador que lucha contra el tiempo, las dudas y su propio legado. El 2026 aparece como el año decisivo, quizá el último, para que “The Destroyer” vuelva a colocarse entre los grandes del peso completo.
Los años de gloria quedaron atrás, pero no el talento. Lo que se perdió después de la revancha ante Joshua no fue la pegada, sino el enfoque. Cambios físicos, un estilo de vida poco disciplinado y decisiones erráticas lo alejaron de la versión feroz que sorprendió al planeta. Desde entonces, cada intento de regreso ha sido recibido con más escepticismo que ilusión.
Hoy, el mensaje es claro: no hay margen de error.
The day Andy Ruiz beat Anthony Joshua and the world of boxing was thrown upside down #boxing #andyruiz pic.twitter.com/zX1ndvnBSQ
— OSE (@AAfricanrebel) January 1, 2026
El regreso a las raíces: Many Robles y la reconstrucción
Para esta última misión, Andy Ruiz decidió volver a donde todo funcionó. Many Robles, el entrenador que lo llevó a la cima del boxeo mundial, vuelve a estar en su esquina. No es casualidad. Es una decisión cargada de simbolismo y urgencia.
Robles conoce mejor que nadie cómo exprimir el estilo de Ruiz: presión constante, combinaciones cortas y una mentalidad agresiva que asfixia rivales. Bajo su cobijo, el mexicano-estadounidense busca recuperar disciplina, condición física y, sobre todo, confianza.
El plan no es apresurarse, sino construir un regreso inteligente. Combates bien seleccionados, ritmo competitivo y un solo objetivo: volver a ser relevante en una división donde los nombres cambian rápido y el respeto se gana golpe a golpe.
2026: la última frontera para el primer campeón mexicano pesado
Andy Ruiz hizo historia al convertirse en el primer campeón mundial mexicano de peso completo. Ese logro nadie se lo quita. Pero su legado aún está incompleto. El 2026 representa una frontera emocional y deportiva: triunfa o acepta que su carrera será recordada por una sola noche gloriosa.
Para los latinos que viven en Estados Unidos, Ruiz simboliza algo más profundo: el talento que necesita disciplina para sostenerse. Su historia conecta porque es humana, imperfecta y real.
Si logra volver, será una de las grandes historias de redención del boxeo moderno. Si no, el ring dictará sentencia. El reloj ya empezó a correr, y Andy Ruiz lo sabe mejor que nadie.
