El automovilismo estadounidense vivió un momento histórico con la victoria de 23XI Racing, la escudería copropiedad de Michael Jordan y Denny Hamlin, en la prestigiosa Daytona 500. El triunfo marcó un antes y un después para el joven equipo dentro de la élite de la NASCAR Cup Series.
El encargado de llevar el auto a la victoria fue Tyler Reddick, quien protagonizó una definición vibrante en el legendario Daytona International Speedway. En una carrera caracterizada por la tensión constante y varios incidentes en las vueltas finales, Reddick apareció en el momento justo. Tras mantenerse competitivo durante toda la jornada, ejecutó el movimiento decisivo en la última vuelta para colocarse al frente y asegurar el triunfo en la recta final.
Te podría interesar: Ben Shelton se corona en Dallas tras una remontada épica ante Fritz
La Daytona 500, considerada la competencia más importante del calendario NASCAR y uno de los eventos más emblemáticos del deporte motor en Estados Unidos, representa mucho más que una victoria ordinaria. Ganarla significa inscribir el nombre en la historia grande del automovilismo. Para 23XI Racing, fundada en 2020, este resultado simboliza la consolidación de un proyecto que nació con grandes aspiraciones y que ahora presume uno de los logros más codiciados del campeonato.
La celebración en la zona de ganadores reflejó la magnitud del momento. Jordan, visiblemente emocionado, celebró junto a su piloto y al equipo técnico un triunfo que valida años de trabajo, inversión y desarrollo competitivo. Para la organización, la victoria no solo aporta prestigio deportivo, sino también un fuerte impulso anímico para el resto de la temporada.
Te podría interesar: Guillermo Ochoa responde, aunque el AEL Limassol sucumbe en casa
Jorge Ascanio vs Victor Albino | PELEA COMPLETA | Box Azteca
Con esta hazaña, 23XI Racing confirma que ya no es únicamente el equipo respaldado por una leyenda del baloncesto, sino una estructura capaz de competir y ganar en el escenario más exigente del stock car estadounidense.